- I Don't Like It (vivo en el Roundhouse, el 18-2-78, publicado el 4-78) - Somebody's Gonna Get Their Head Kicked in Tonight (vivo en el Roundhouse, el 18-2-78, publicado el 4-78) The Bombers (Surrey, Inglaterra) - I'm a liar babe (4-78) Chris Spedding (Staveley, Derbyshire, Inglaterra) - Bored, Bored (4-78) The Pleasers(Londres, Inglaterra) - Billy (Live Hope & Ancho, nov-dec 77, publicado 3-78) Trash (Weybridge, Surrey, Inglaterra) - Page 3 Dumb Blondes (4-78) The Freshies (Manchester, Inglaterra)
También se escuchó: The Bishops (Londres, Inglaterra) - I Want Candy (vivo en el Roundhouse, el 18-2-78, publicado el 4-78) The Bombers (Surrey, Inglaterra) - 2230 A.D. (4-78) Chris Spedding (Staveley, Derbyshire, Inglaterra) - Time Warp (4-78) The Pleasers (Londres, Inglaterra) - The kids are alright (3-78) Trash(Weybridge, Surrey, Inglaterra) - N-n-e-r-v-o-u-s (4-78) The Freshies (Manchester, Inglaterra)- David The Shepard (1978)
John The Postman (Manchester, Inglaterra) - Kowalski Of The Seaview Has The Best Hairstyle I've Ever Seen (4-78) Masterswitch (Weybridge, Surrey, Inglaterra) - Mass Media Meditation (4-78) Garbo’s Celluloid Heroes (Birmingham, West Midlands, Inglaterra) - Only Death Is Fatal (4-78) Too Much (Londres, Inglaterra) - Who You Wanna Be (4-78) The Pitiful (Eltham, Londres, Inglaterra) - Belsen Was A Gas (Live 4-78) Predator (Coventry, West Midlands, Inglaterra) - Paperboy song/Punk man (4-78) John The Postman (Manchester, Inglaterra) - Not Righttt (4-78)
También se escuchó: John The Postman (Manchester, Inglaterra) - Louie Louie (Slight Return Vol 7) (4-78) Masterswitch (Weybridge, Surrey, Inglaterra) - Action Replay (4-78) The Warm (Londres, Inglaterra) - Sometimes (4-78) The Pitiful (Eltham, Londres, Inglaterra) - Monopoly (Demo 77)
Buzzcocks (Manchester, Inglaterra) - What Do I Get (1-78) - Fast Cars (3-78) - Autonomy (3-78) - I Don't Mind (3-78) - Fiction Romance (3-78) - I Need (3-78) - Love Battery (3-78) - No Reply (3-78) - Oh Shit (1-78) - You Tear Me Up (3-78) - Get On Our Own (3-78) - Moving Away From The Pulsebeat (3-78)
También se escuchó: Buzzcocks (Manchester, Inglaterra) - Don't Mess Me Round (1-77) - I Can't Control Myself (1-77)
Wasps (Walthamstow, Londres, Inglaterra) - She Made Magic / J-J-J-Jenny (Peel Session 13-2-78)
Tubeway Army (Londres, Ingalterra) -That's Too Bad / Oh Didn't I Say (2-78)
También se escuchó: The Passion Killers(York, North Yorkshire, Inglaterra) - Blame It On The Young (Live The Hop, York, 2-78) Xtraverts(High Wycombe, Buckinghamshire, Inglaterra) - A Lad Insane (2-78) Wasps(Walthamstow, Londres, Inglaterra) - Teenage Treats (Peel Session 13-2-78) Tubeway Army(Londres, Ingalterra) - Basic J (Live Rock Garden 2-78)
The Cortinas (Bristol, Inglaterra)
- Fascist Dictator (06-77)
- Television Families (06-77)
- Defiant Pose (12-77) The Drones (Manchester, Inglaterra) - Lift Off the Bans / Sad So Sad (12-77) The Motors (Londres, Inglaterra) - Summertime is calling / Bring in the morning light (12-77) UK Subs (Londres, Inglaterra)
- Disease (Live Roxy 31-12-77)
- Illegal (Live Roxy 31-12-77)
- Lady Esquire (Live Roxy 31-12-77)
- World War (Live Roxy 31-12-77)
- No Rules (Victim) (Live Roxy 31-12-77)
- Telephone Numbers (Live Roxy 31-12-77)
También sonaron: The Cortinas (Bristol, Inglaterra) - Independence (12-77) The Drones (Manchester, Inglaterra) - Be My Baby – (12-77) The Motors (Londres, Inglaterra)- Phoney heaven (12-77) UK Subs (Londres, Inglaterra) - B.I.C / Stranglehold (Live Roxy 31-12-77)
La riqueza de la escena punk de Manchester en 1977,
ya no es ninguna novedad para nosotros, porque la hemos abordado a través de
diversos grupos en este espacio. Pero tal riqueza no se debía soloa la cantidad, sino también a la diversidad de las propuestas. Así como con anterioridad hacíamos referencia a esa brecha abierta entre un punk tildado
de elitista y otro más popular, entre uno exclusivo y otro más llano (aunque en
ambos casos con rasgos dogmáticos), una intersección parece haberse dado a
partir de la obra de quien fuese conocido durante el año 1977 como el “poeta
punk”, John Cooper Clarke.
Como decimos siempre, el punk estuvo signado por
diversos modos de expresión, de los cuales la música es el más conocido y
difundido. Pero la poesía siempre estuvo ligada como inspiración de gran parte
de las formas de comunicación del punk. En EE.UU., la figura de Patti Smith
emerge como principal referencia. Con John Cooper Clarke, poesía y música punk
confluyen de manera original en el contexto británico.
Nacido en Salford, Lancashire en el año 1949,
Clarke tuvo desde niño un vínculo con la literatura, sin embargo abandonó el
colegio a los 15 años, convirtiéndose en una especie de autodidacta. A partir
de esta decisión, trabajó de diversas cosas: mecánico de autos, limpiador
de ventanas, prevención de incendiós en el puerto y empleado en un laboratorio.
Simultáneamente, desde principios de los 70, comenzó a incursionar en
performances de poesía, acompañado de música, en el circuito folk de su ciudad
natal, para pronto pasar a Manchester, donde se unió al grupo de Rick
Goldstraw, The Ferrets. Casi a la par, coqueteó con realizar una suerte de
carrera como comediante en clubs nocturno, algo así como lo que hoy llamamos
stand-up, pero ante la escasa repercusión, desistió.
John sentía que su faceta literaria y musical era
más fuertes, siendo el clima forjado durante 1977 crucial para que retome ese
camino, uniendo ambas cosas. Ese año se pone en contacto con el sello
mancuniano Rabid Records, manejado
por Tosh Ryan y Martin Hannett, que se había interesado en publicar algunos
créditos punks locales como Slaughter and The Dogs, Ed Bangery Jilted John.
La métrica poética de John Cooper Clarke no traía
consigo nada revolucionario, sin embargo, en cierto punto, lo era en aquel
escenario. Su capacidad para recitar a alta velocidad, con un típico acento
nasal traído desde su Salford natal, su actitud anfetamínica,
nerviosa, confrontativa y humorística a la vez, a lo que se sumaba una estética con la que expresaba una
bohemia que podía rastrearse en la herencia de los poetas beats de la década
pasada, lo hacían encajar perfectamente en la atmósfera de emergencia punk,
mucho más cuando su fondo musical coincidía con gran parte de estas
características. Así, empezó a formar parte del circuito punk de Manchester,
con bandas como Warsaw, The Fall o Buzzcocks.
Quienes se encargarían de hacer de soporte musical
a las performances de John sería un grupo armado para la ocasión, denominado
The Courious Yellows. En ella, Phil Middleton y John
Scott alternaban
el rol de bajista, siendo éste último a veces también guitarrista junto a Eric
McGann, y en la bateríaJoe
Viality. Con ellos, John (quie también aportaba lo suyo con la guitarra), entró
a grabar los temas que integrarían su single debut, el cual sería producido por
Martin Hannet (o Martin Zero, como se le decía), del sello Rabid Records.
Hannett participaría además en la batería eléctrica. El 7” se publicó en el
activo mes de octubre bajo el título de Innocentes,
e incluía el tema homónimo, además de "Psycle sluts parts 1 & 2” y “Suspended Sentence”.
Lees el diario, aburrido
Página uno,la Regata de Henley
Consume muerte, uff…
Página tres, un gran culo.
Dale una pistola cargada a un lunático
Él camina, mientras otros corren
Treinta muertos, no es divertido
Los extranjeros son mostrados como objeto de
diversión.
Haz algo destructivo, amigo.
Sentate derecho, y escribile una carta a The Sun
Que diga... "Traigan de vuelta los
ahorcamientos"
Ellos tomaron mi consejo, y los trajeron de nuevo
El uniforme nacional era todo negro
Había cadáveres en las avenidas y los callejones
Amontonados perfectamente en pilas altas como de seis
hombres
Colgándolos de los semáforos y horcas especialmente
hechas
Ellos te colgarían por no pagar tus impuestos
El fracaso de la horca justificó el hacha
Un deeely dee, un deedely dum
Parece que trajeron de vuelta la horca para todos
La novedad murió, está en el infierno
Este lugar es una celda para condenados
Se oye el sonido constante de las campanas
funerarias
Aquellos que no están colgados, están colgando a otro
Los pueblos pagan, la prensa vende.
Es un feo anuncio, ese alarido sub animal.
La muerte es fea, se huele muerte.
La divertida Gran Bretaña no me preguntó
Pero ellos van atraer de nuevo la soga para todos.
Con este debut, John Cooper
Clarke se convirtió, desde la norteña escena punk de Manchester, en un
caso singular. Luciendo como una especie de Bob Dylan punk, con sus
zapatos de hebilla, chupines y sacos negros, y poniendo el énfasis en el
modo de decir las cosas, se convirtió en una suerte de bardo para lxs
punks, que añadía el elemento del recitado. A partir de entonces su
singularidad lo convirtió en un personaje clave del periodo de quiebre
entre las primeras camadas punks y las nuevas. ¿Se podían poguear con la
poesía? Parece que John Cooper Clarke tenía la respuesta.
En el año 2002, el cineasta Michael Winterbottom dirigió una película llamada 24 Hour Party People, en la que Steve Coogan
interpreta al multifacético Tony Wilson, ese ex situacionista, devenido
periodista, presentador de TV y luego promotor cultural de Manchester, que estuvo detrás, tanto de los primeros pasos de Joy
Division como de la conformación de la escena electrónica de su ciudad a partir de mediados de los 80, con el club The Hacienda como epicentro. El título de la
película deriva, además, de un tema de la banda mancuniana de rock alternativo
Happy Mondays, con la que Wilson también trabajó.
Si
bien no es un documental, intenta retratar con la mayor rigurosidad
posible los matices de aquella etapa, en la cual cualquiera podía
aportar lo suyo. Desde técnicos de grabación exhaustivos, como Martin
"Zero" Hannett, hasta personajes cotidianos, como el llamativo cartero
que acondicionó su uniforme a la estética punk y al que podía verse en
los gigs de Manchester asaltando el escenario y apropiándose del
micrófono para hacer sus intervenciones caóticas.
Jon The Postman en The Squat de Manchester. 1977
Efectivamente,
este auténtico personaje de la primera hora del punk de Manchester
existió. Su nombre de nacimiento era Jonathan Ormrod, pero todxs lo
conocerían como Jon The
Postman.
Durante buena parte de
los 70 se desempeñó repartiendo cartas, tlegrams y encomiendas en Manchester y alrededores. Claro que
en sus ratos libres, como muchxs trabajadorxs , los aprovechaba para ir a
distraerse a algún pub, en donde en cierta ocasión se topó con la gestación de
algo que le resultó novedoso. Como no podía ser de otra manera fue unx de lxs
privilegiadxs que vieron a los Pistols en su primera presentación en el Lesser
Free Trade Hall de su ciudad. Tras ello, bandas como Warsaw, The Fall y
Buzzcocks empezaron a cautivarlo, y advirtió que la cosa pasaba por tomar las
riendas por sí mismo para expresarse. Así fue que Jon, el cartero, empezaba a
subirse entre banda y banda en los conciertos punks (A veces, incluso antes de que las
bandas se bajen del escenario) para hacer sus improvisados e inaudibles sets de
clásicos del rock and roll y de sus grupo favoritos de punk. Especialmente Joy
Division y The Fall. La primera vez que lo hizo fue en Band on The Wall,
durante un recital de Buzzcocks. El propio Jonatahn recuerda aquella
intervención inicial de la siguiente manera:
"Creo que los Buzzcocks se fueron del
escenario, el micrófono estaba ahí y una pequeña voz debe haber estado
diciéndome 'Este es tu momento, Jon'. No tengo ni idea de por qué canté Louie
Louie, el último himno de garage de los años 60. Y por qué lo hice a capella y
cambié toda la letra, aparte del coro real, no tengo ni idea. Fue mi intento
por inmortalizarme, una de esos grandes ráfagas de inspiración (…) Por alguna
razón parecía ir bastante bien. Supongo que estaba llevando el espíritu punk al
extremo, cualquiera podía intentarlo. Hasta entonces, era como si tuvieras que
tener una doble graduación en música, por lo que era una liberación para
alguien como yo que no tenía ningún conocimiento musical,pero quería hacerlo".
Todo ello derivó en que Jon construyera una breve
pero popular trayectoria dentro del circuito punk del norte de Inglaterra. Su
primer recital lo dio como telonero deWarsaw el 22 de mayo de 1977. Obviamente el centro no era tanto su
repertorio, sino su suerte de improvisada performance. Fue él quien cerró la
segunda jornada de las dos últimas del Electric Circus, con
Buzzcocks como banda y Pete Shelley presentándolo, destacándolo como figura
omnipresente de aquella escena local.
"Es un album de The Drones lanzado en 1977, Tiende a ser desestimado por sonar
demasiado parecido al resto de la música punk británica aparecida ese año. Pero
esto sólo es cierto en la medida en que la crítica del rock ha elevado los aspectos
más vanguardistas del punk y la new wave por sobre los sonidos más directos y
del gusto de los sectores proletarios, como el caso de The Drones. Pero un
ligero cambio de paradigma y bandas como The Drones tomarán un lugar más
prominente, cumpliendo la promesa punk de devolver el rock a sus nada
pretenciosas y democráticas raíces.
En verdad, Further Temptations es un clásico álbum de rock disfrazado de
disco
punk. Tiene un gran sonido, un ritmo pesado. Este no es tan angular. Es
lo
opuesto a Wire, o Gang of Four, o Television. Canciones como 'City
Drones' o 'The Change' confían en el tipo de sonido macho sin ironías
que no está
demasiado lejos de los pesados sonidos de guitarra del rock de los años
sesenta. 'Persecution Complex' es una canción de rock básica excpeto por
la
frase del coro –'I got a persecution complex yeah'- amontonando tantas
palabras
en tan breve periodo que no puede sonar como una típica canción de rock
incluso
si lo quisiera. Y ralentiza un pelito 'Movement' y tenés algo que suena
casi
como Deep Purple. No es sorpresivo encontrar una canción al estilo de la
pared
de sonido de Phil Spector como 'Be my baby' en el álbum, interpretado en
un
gruñido. Por algunos segundos, a partir de los 2 minutos 20, en una
ráfaga de
batería y furiosas guitarras, deja atrás toda la escena punk para
abrazar
a los años sesenta, el enemigo. 'Monarquía, monarquía, estás sacando
ventaja de todo', cantan en 'Corgi Crap', y te preguntás: ¿Por qué
necesitaría
la monarquía sacar más provecho de todo?"
A Cultural Dictionary of Punk. 1974-1982, de Nicholas Rombes
Este LP coincidió con el alejamiento de Paul Morley como manager, quien se
acercó a Warsaw. Morley reseño en NME el nuevo disco y arrancó diciendo que tenía “un
insoportable zumbido dentrás de su ooido… son The Drones”. Lo que generó la ira
del guitarrista Gus Gangrene, quien amenazó con matarlo. A su vez, tuvieron una
pelea con Wayne Barrett de Slaughter and The Dogs.
La historia de The Drones continuaría en los siguientes años, aunque estas
circunstancias empezarían a afectar el potencial del grupo.
Tras la salida de su EP debut, que se grabó en 10 horas y vendió 12000 ejemplares, The Drones encararon una gira con sus vecinos de Salughter & The Dogs.
Tras ello firmaron con Valer Records, a través del cual sacan en octubre dos perlas clásica sdel punk 77, el single I just wanna be myself/Bone Idol. En algún momento de ese mismo año, registraron algunos de sus temas en el programa del DJ John Peel, en la radio de la BBC.
Su manager, Paul Morley, escribía sus impresiones sobre su banda y Salughter and The Dogs, en la edición del 30 de julio de 197 de NME:
“Los Drones [son] un intento de proveer el eslabón perdido entre Status Quo e Iggy. Probablemente ambos (grupos) todavía estarían dando la misma cosa si no fuera por The Ramones, Rotten y Strummer. Y ese es el punto; Sus canciones son ahora más rápidas, más ajustadas, más nítidas y emocionantes. Ambas bandas son irreconocibles en comparación a sus comienzos, y esa es la forma en que debería ser. Ambos tienen posibilidades comerciales y no les importa mucho ser manipulados, siempre y cuando sean estrellas y lleguen a firmar algunos autógrafos. (...)
Se ha hablado un poco tras el regreso de la gira que hicieron juntos, (…) por sus conflictivas personalidades (aah .. sana rivalidad) y las dificultades sobre quién iría primero en el cartel (que debería ser un acuerdo mutuo!) .
El hábitat natural de los Drones era el escenario. Por entonces se hacían eco del entusiasmo decadente de Status Quo pero de forma acelerada, pero sus canciones son demasiado cortas y bien construidas para cualquier monotonía establecida. No tenían grandes canciones, pero una serie de movimientos afilados que se hacían evidentes en el cuerpo y los pies. Su mejora desde los primeros días está marcada. La diferencia entre, por ejemplo, la versión anterior de "Hard On
Me "(una pista de su nuevo ep" Temptations of a White Collar Worker ") y la nueva versión es como la diferencia entre Kiss y The Ramones. En el escenario se niegan a aflojar, y aunque es difícil ver en qué dirección van, ellos son el fino y definitivo entretenimiento para vos si te encantaba Led Zepelin hasta que viste a The Damned.”
En noviembre, sacan su LP debut, Further Temptations.
"De todas las nuevas bandas, Warsaw, The Fall
y The Drones parecen las que tienen más probabilidades de progresar",
decía Steven Patrick Morrissey en una carta al fanzine de Manchester Kids
Stuff, en 1977. Así, Moz no permite conectar las diferentes
expresiones de la new wave en su ciudad Manchester, algunas de las
cuales veníamos indagando. Otra de esas caras la representaba una de la
bandas sobre las que el futuro vocalista de The Smiths depositaba sus
expectativas: The Drones.
Éstos
tiene sus raíces en una poco trascendente banda de la pequeña escena de
pub rock de Manchester llamada Rockslide, formada en 1974 y que en
octubre del 75 publicó su único single Roller Coaster. Rockslide
no consiguió llamar la atención con su apresurado 7”, mucho más allá de
los bares de su ciudad, a partir de una propuesta que deambulaba entre
el típico R&B escuela Dr. Feelgood o el pop de los escoceses de Slik
o Bay City Rollers. Una suerte de Pub Pop anfetaminico. En medio de esa
energía, destacaba la incorporación en su habitual repertorio en vivo
de un cover de “Search & Destroy” de The Stooges, con lo cual,
cuando en julio de 1976 el punk arribó con fuerza en Manchester, a
través de los Sex Pistols, aquello no resultó una completa sorpresa para
los Rockslide. Fue la confirmación de un cambio de rumbo que parecía
inevitable. Así hacia finales de 1976 se reformularon como The Drones,
un grupo punk.
The Drones en vivo. 1977
Mientras la vertiente glam derivó en punk con
Salughter and The Dogs, y Buzzcocks desplegaba un punk que reunía todos
los matices del pop más rockero de los sesenta aunque con visión de
futuro, The Drones se focalizó, a partir de la experiencia de sus
miembros –a diferencia del amateurismo reinante en muchos de los grupos
nuevos-, en reproducir un punk rock sin artilugios, directo, concreto,
minimalista y frontal. Era su concepción del punk en un periodo en el
que, como venimos diciendo, la cuestión de la autenticidad parece
volverse cada vez más importante.
Una de las primeras
transformaciones de los miembros de Rockslide se vio reflejado en sus
nombres: El cantante y guitarrista Mike Howells pasó a llamarse M.J.
Drone; el principal guitarrista Gus Callandar se convirtió en Gus
Gangrene; el bajista Steve Cundell adoptó el apodo de 'Wispa'; y el
baterista Pete 'Lambert' Howells se autodenominó Pete Purrfect.
La
posibilidad de que se hagan rápidamente un lugar en la pujante escena
punk mancuniana tuvo que ver con los oficios de su primer manager; el
periodista del NME Paul Morley. Con el consiguieron la posibilidad de grabar su primer EP a través de su propio sello OHM...S: Temptations of a white collar worker,
el cual salió a las calles en mayo del 77. Desde un principio, su
postura los acercaba a una identidad punk que se gestó en el norte tanto
como el lado más osado de los sonidos de la new wave. Recordemos que
fue en la barriadas proletarias de Manchester donde el punk and roll de
raigambre glam de los Salughter & The Dogs encontró mejor
recibimiento, en oposición a la faceta más arty que desplegaban los
emblemáticos créditos locales Buzzcocks.
Así también, The Drones no buscaba imponer tendencias, usaba las tradicionales herramientas del más primitivo rock and roll para salir a pelear a todo aquello que les disgustara. Eso era el punk para la mayoría. Barderos que pateaban las calles urbanas buscando pleitos, enojados con el mundo. Pero ¿eran eso los Drones? La prensa musical oficial (para diferenciarla de los fanzines), en general perteneciente a la generación anterior, abrazaba contenta cualquier atisbo de aminorar el impulso agresivo del punk (letras + música), a través de la experimentación que lo sucedería, pero que erróneamente creerían más domesticable. Por lo cual The Drones entraban en la bolsa de un sonido repetido y que no se trataba de auténticos punks sino (como le ocurrió a The Vibrators) de músicos desfasados de escenas precedentes que buscaban su chance con la nueva moda. Cuarenta años después, creemos que es fácil distinguir a los oportunistas de aquellos que, sin ser adolescentes, entendieron la fuerza expresiva del punk. Unos que creyeron en The Drones fueron The Stranglers, entablando una buena relación con ellos. Ese marco fue, tal vez, el que los decidió a abandonar su ciudad para instalarse en Londres.
Pero allí tampoco las cosas les resultarían sencillas de entrada. No todxs lxs curiosxs que merodeaban los clubs punks londinenses en el 77 (Casi una nueva atracción turística) estaban preparadxs para escuchar o ver a grupos armados de su desprecio hacia aquello que más los perturbaba: lxs posers, la policía, los empresarios discográficos, lxs padres o la propia Reina. En ese clima denso, donde el alcohol y las dorgas corrían muy rápido, las cosas solían terminar en gresca. Ocurrió tras un gig en que The Drones telonearon a XTC. Pero aunque previsibles, The Drones eran divertidos. Y lxs punks buscaban eso. Agresiva diversión. Como cantaban en “Lookalikes”. “No quiero ser como vos, emulando a alguien que no conoces”.
En la historia de las primeras horas de la
siguiente banda, encontramos muchos puntos que nos permiten dimensionar las
razones por las cuales hemos decidió ahondar en trabajos tan singulares como
los de Brian Eno con Cluster, y por qué eso no es tan extraño al situarlo en ese
convulsionado 1977.
La cosa en torno a este grupo arranca un año antes,
en 1976, cuando encontramos a cuatro amigos de Prestwich, un suburbio de
Manchester, reuniéndose cotidianamente para compartir algunos de sus gustos
comunes con el fin de cortar el tedio imperante en esos días. No sabemos si
lograron tal objetivo, pero si que para ello recurrían a una mezcla de drogas,
alcohol, literatura y música. Ellos
eran Mark E. Smith, Martin Bramah, Una Baines and Tony Friel. Aquellos
ámbitos eran ricos en discusiones sobre autores, discos y política. El 20 de
julio de ese año, el grupo de amigos estuvo entre el privilegiado contingente
que presenció la primera presentación de Sex Pistols en la ciudad. Y como le
pasó a la mayoría de los presentes, como si se tratara de un virus para el cual
se desconocía alguna cura, salieron decididos a volcar aquello que compartían
en las reuniones en un nuevo grupo de rock. Por primera vez sintieron que la inexperiencia de algunxs de ellxs no era un obstáculo.
Solo tenían que decidirse y hacerlo. Originalmente, Smith propuso el nombre de
The Outsiders, pero no porperaría. Aquellos días iniciales son muy bien retratados por Simon Reynolds:
"A The Fall no solía interesarle demasiado la moda,
sin embargo. Flacucho, de cabello fino y no necesariamente limpio, usualmente
vestido con un pullover desaliñado de color indeterminado, Smith parecía una escuálida
versión adulta del escolar de Kes, la película de 1969 del heredero del
realismo social británico Ken Loach. Así y todo, los demás integrantes de la
banda si estaban absolutamente fascinados con las otras tres rutas de escape:
la literatura, la música y las sustancias ilegales. La primera formación de The
Fall parecía más un grupo de poesía que una banda de rock. Pasaban el rato en
el departamento de Baines y se leían sus apuntes unos a otros. ‘En aquel
entonces todos escribíamos, no solo Mark’, Recuerda Bramah.
Aunque hubieran odiado la palabra intelectual (olía
demasiado a estudiante universitario y educación superior, un mundo que
despreciaban), eso es lo que los cuatro miembros originales de The Fall eran:
Intelectuales de clase obrera. Ratas de biblioteca haciendo buen uso de sus
tarjetas de acceso, y devorando todo lo que se cruzara en sus caminos: Desde Burroughs
hasta Philip K. Dick, desde Yeats a Camus. El nombre de la banda, de hecho, fue
tomado de La Caída (The Fall), la novela de Camus que Tony Friel, el bajista,
justo estaba leyendo en ese momento."
The Fall 1977
Friel, precisamente, era en cierto modo el
único con cierta experiencia, ya que había tocado en un grupo llamado Nuclear
Angles. Mark Smith ya dejaba traslucir en sus cripticas letras enriquecidas por su
afición lectora, algo que no parecía encajar con los cada vez más difundidos
dogmas del punk. A las letras de Smith también añadió su parte en los primeros
veces la ocasional primera baterista, Una Baines, quien ayudó a definir el
costado más político del conjunto a partir de su férreo feminismo. Una comenzó
improvisando la percusión con latas de galletitas, ya que no podía costearse
una batería completa. Ello hizo que pronto se encargue de los teclados. Por su
parte, Martin Bramah se encargaría de las cuatro cuerdas.
El debut se produjo el 23 de mayo de 1977 en el sótano de North
West Arts, con un tal Steve Ormrod en la batería. Fue debut y
despedida, ya que no coincidía, aparentemente, con la ideología del resto del
grupo. Su lugar sería ocupado por Karl Burns, ex colega de Friel en su banda
anterior. Las bases se habían vuelto muy importantes en el sonido original de
The Fall, por lo que las letras de Smith/Baines, generaban una atmósfera áspera
a partir de la repetición cíclica de sus melodías, machacantes por momentos y que
parecían una banda de sonido perfecta para una ciudad como Manchester. En ello
se mezclaban gran parte de sus particulares influencias, que otra vez nos hacen
tomar en cuenta algo de lo que marcábamos al principio, en cuanto a esa
conexiones que parecen subterráneas, entre ciertas corrientes sonoras
vanguardistas y los días de apogeo del punk: Eran fanas de los krautrock Can,
de la psicodelia garagera de Captain Beefheart, de la oscuridad poética urbana
de Velvet Undeground y, por supuesto, de esos jazzeros heavies llamados The
Stooges.
Aunque la escena recién despuntaba, no era fácil
guardar muchos secretos en este otrora epicentro industrial mundial, por lo que
pronto acapararon la atención de Richard Boon, manager de Buzzcocks. Gracias a
sus gestiones ingresaron a estudios para grabar los temas de lo que sería su EP
debut, Bingo-Master's Break-Out!, el
cual se editaría a través de su sello New Hormones. Pero ante la imposibilidad
de solventar todo el proceso de publicación, Boon le devolvió las cintas al
grupo, las cuales verían la luz más de un año después.
En definitiva, The Fall no editaría de manera
oficial durante el 77, aunque si grabaría varios temas. Dos de ellos (los
primeros en publicarse oficialmente en junio del 78), se registraron en el mes de
octubre, durante la presentación del grupo en lo que se dio en llamar Short
Circuit: Live at the Electric Circus. El Electric Circus era el epicentro del
movimiento punk en la ciudad de Manchester. Por allí pasaban todas las bandas del momento,
pero su cierre a fines de año anunciaba la velocidad con lo que todo se daba.
Estamos hablando de la clausura de un espacio emblemático del punk durante el
mismísimo año 1977. La cuestión es que en las noches del 1 y 2 de octubre se
presentaron la mayoría de los grupos emergentes de la ciudad:John Cooper Clarke, The Drones, Warsaw, Steel
Pulse, Buzzcocks y los novatos The Fall. Los dos temas que aparecen en el disco
son “Stepping Out” (Abre el disco) y “Last Orders”.
Al igual que ocurrió con Warsaw (pronto Joy
Division), 1978 significaría la redefinición del rumbo musical de la banda,
algo que en cierto punto parecieron tenerlo claro desde el principio. Solo que
necesitaban pulirlo.
Fuente: Postpunk. Romper todo y empezar de nuevo. Simon Reynolds
https://nathannothinsez.blogspot.com.ar