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miércoles, 10 de agosto de 2016

Magazine (1977)

"No me gusta la mayor parte de la New Wave. No me gusta la música. No me gustan los movimientos. A pesar de eso, aún tengo cosas para decir." Si esto se hubiese dicho entre 1979 y 1980, nadie se asombraría. Es más, sonaría lógico a cierto momento de reformulaciones.
Sin embargo estas líneas son las que (entre otras) eligió Howard Devoto para comunicar su salida de Buzzcocks. Situación que se dió en ¡Enero de 1977! Es decir, cuando para la mayoría de nostroxs, decir 1977 implicaba un inicio, un punto de partida para la consolidación de la expresión punk (Y nadie pone en tela de jucio la importancia de aquel crucial año aunque si nos interesa abrir el juego a romper con ciertas lecturas lineales), tipos como Devoto nos muestran lo complejo de encorsetar en antojadizas cronologías las etapas de aquel periodo. Pero cayendo en esa tranapa, Devoto en cierto modo anunciaba, en los albores del año referencial del punk rock, los fundamentos de lo que para la mayoría sería el post punk.
Sin embargo su salida no implicaba, a priori, una ruptura total con Buzzcocks, ya que se trataba de la banda más importante del sello que habían formado junto al manager Richard Boon, New Hormones. Y tenía intenciones de seguir desarrollando dicho proyecto. Pero un mes después, en febrero del 77, Buzzcocks firma con United Artists, afianzando aún más su desencanto (Si es que alguna vez estuvo encantado) con la new wave. Cnasado del ruido, como había afirmado, se propuso retomar sus estudios en la Bolton University. De todas maneras, no pudo alejarse por mucho tiempo del ruido, y esa inconsistencia se tradujo en la conformación, durante el mes de abril, de un nuevo grupo: Magazine.
Todo surgió a partir del conocer a un guitarrista y estudiante de arte llamado John McGeogh, con quien se pusieron a componer la mayoría de las canciones de la primera época de la banda. Inmediatamente se sumaron el bajista Barry Adamson (quien tendría un fugaz paso por Buzzcocks), el baterista Martin Jackson, y el tecladista Bob Dickinson. 
Durante los cinco meses siguientes a su nacimiento, Magazine se juntó periódicamente a ensayar, grabar y mejorar cada una de sus canciones, en las que asomaba el incontenible individualismo, escépticismo y, paradójicamente, espíritu aventurero de Devoto, reflejado en los matices musicales a agregó a las básicas fórmulas del punk, sin caer en el elitismo del rock predecesor. En aquellos tempranos días, se les sumó un viejo conocido a aportar lo suyo: Pete Shelley. Canciones que acabrían siendo clásicos de Magazine como Shot by both side o The Light pours out of me, fueron co-escritas por él.
En el mes de septiembre ingresan a grabar sesi temas para un demo en los Pennine Studios de Manchester. Se trataba del primer registro serio previo a su debut, que se daría un mes después, el 28 de octubre del 77, en el Rafters de Manchester. 
El 1 y 2 noviembre, se programaron dos fechas en el Electric Circus de Manchester, en la vispera de su cierre. El segundo de estos días se presentó Magazine, que no estaba originalmente en el cartel y tomó prestados los instrumentos de Buzzcocks. Tras ello, con pocos meses de rodaje pero habiendose construido una respetable reputación en el ámbito mancuiniano, son fichados por Virgins Records, que pareció percatarse que del nucleo más duro del punk rock surgían algunos replanteos. Y al disconforme Howard Devoto no le importó demasiado dejar ráidamente las huestes de las bandas independientes. Al fin y al cabo no sabía que deparaba aquel inestable contexto.



Fuente:
www.stylusmagazine.com
www.mdmarchive.co.uk

jueves, 3 de septiembre de 2015

Buzzcocks (1977) Pt. III

La salida del EP Spiral Scratch, en enero de 1977, fue de vital importancia dentro de la creciente escena punk al menos por un par de motivos. Uno, porque se trató de uno de los primeros discos que no provenían de Londres, sino de Manchester. Dos, y quizás la razón más importante, se editó por intermedio de New Hormones, el sello creado por la banda y su manager Richard Boon. La independencia en ese aspecto no era un invento de los Buzzcocks, pero si sentó un precedente para cierta ética punk de valerse por sí mismo. Que de todas formas no está de más recordarlo, lejos estuvo de ser la generalidad en los primeros años. Recién con el hardcore, esa ética se afianzaría. De hecho, poco tiempo después, los Buzzcocks firmarían con un sello más grande.
Pero Spiral Scratch traía consigo una novedad que a cualquier otro grupo hubiese hecho tambalear. Se trataban de la abrupta salida de Howard Devoto de la banda.
Muchos grupos había cambiado integrantes, pero la dupla que habían conformado junto a Pete Shelley se había ganado muy rápido el respeto en diferentes ámbitos: Desde los fans, sus colegas, los periodistas, etc.
Devoto alegó que el punk había perdido la frescura de sus primeros días, volviéndose algo previsible y estanco. Y prefirió apartarse, para culminar sus estudios de en el Bolton Institute of Technology. Sin embargo, Howard aprovecharía ese tiempo para ir dando forma a nuevos proyectos futuros en torno a la música.
Todo ello obligó a Shelley a hacerse cargo de las voces, cuyos tonos agudos dieron un sello distintivo en adelante. Steven Diggle pasó a la guitarra principal y con los años ambos construirían otra interesante pareja creativa, con otras características a la de Devoto-Shelley. El bajo pasó a Garth Smith, un problemático integrante que tocaría con ellos la mayor parte de 1977.
"'Yo no compro cosas como el artículo de Caroline Coon que leí sobre el punk hace unos años, en el que describía la situación de mediados de los 70 cómo desolada, cultural y políticamente. Tampoco compro lo que dice John Lydon, en la película The Filth and the Fury, dónde habla que «el punk rock fue el resultado de la agobiante realidad de Gran Bretaña». Yo puedo decir que por entonces me sentía entusiasmado, pero ¿Qué agrego diciendo esto?'
Después de dejar a los Buzzcocks, casi tan pronto como lanzaron su primer disco, Devoto formó Magazine como una forma de ampliar las posibilidades que habían sido abiertos por el punk. En un comunicado publicado el 21 de febrero de 1977, tras dejar el grupo, escribió:
«No me gusta la mayor parte de la New Wave. No me gusta la música. No me gustan los movimientos. A pesar de eso, aún tengo cosas para decir. Pero no estoy seguro de que sea la intención de los Buzzcocks dejar las seguras costas de la New Wave para ir a otro lugar en el que se ´pudieran decir estas cosas. Lo que antes era refrescantemente insano ahora se volvió algo obsoletamente limpio.»"
Howard Devoto

jueves, 20 de agosto de 2015

Buzzcocks (1977) Pt. II

Spiral Scratch fue  registrado en los Indigo Sound Studio de Manchester el 28 de diciembre del 76. Lo produjo Martin Hannett –o Martin Zero, por entonces-, quien luego estaría detrás de trabajos de Joy Division y Durruti Column, otros dos créditos de la naciente escena post punk mancuniana. La grabación se hizo en tres horas y la mezcla en dos. La radical importancia de Spiral Scratch radica también en haber sido el primer gran trabajo de la naciente escena punk en haber sido editado por un sello creado por una banda punk, New Hormones. La autoedición no fue un invento punk ni de los Buzzcocks, claro. Podemos encontrar antecedentes en los primeros rockeros de fines de los 50 y en algunos músicos jamaiquinos de los 60, en ambos casos mal vistos por las grandes compañías. Pero cuando lxs punks empezaron a darse cuenta que no podían esperar ese gran contrato que los salve de parte de la misma industria que les giró la espalda a favor de las bandas disco o de estadio, también empezaron a dar contornos a ciertos aspectos de una ética punk, que permitió extender el concepto más allá de un revisionismo del rock adaptado a su tiempo o de un modo chocante de vestir según la formación intelectual de lxs dueñxs de una tienda londinese. En ese aspecto, la cara inglesa del fenómeno estuvo un paso adelante. New Hormones fue un sello creado por los propios Buzzcocks y su manager por entonces, Richard Boon, con £ 600. La palabra indie tan usada de diversas maneras hoy, probablemente tomó otra dimensión a través de este ejemplo: Cómo podías con poco dinero, editar tu propio disco, libro, programa de radio, fanzine, etc., indepedientemente de las multinacionales. “Hazlo tu mismo”. La plata la consiguieron de amigxs y familiares, y casi ninguno volvió a ver ese dinero. Spiral Scratch fue el puntapié inicial del pequeño sello. 
Aunque no mucho tiempo después, el grupo firmaría con un sello grande, no se puede ignorar su aporte a la construcción de la ética de un punk anti-estrellato. Abrieron una puerta. Ejemplo de la originalidad de este sello es que el segundo lanzamiento no fue un disco, sino un fanzine collageado llamado The Secret Public, elaborado por el periodista musical y diseñador gráfico Jon Savage y la artista conceptual Linder Sterling. Ello inició una pequeña tradición en otros futuros sellos independientes –entre ellos el vecino Factory Records de Tony Wilson- para darle número de registro a otras cosas, no solo discos. Como se verá, Spiral Scratch marcó camino en diferentes frentes.
"Tanto Howard Devoto como yo estudiamos humanidades en el Bolton Institute of Technology [donde también recibió un doctorado honoris causa en julio de 2013]. Yo estaba haciendo un estudio comparativo de la filosofía y la literatura europea  cuando comenzamos con Buzzcocks. Como dice Steve Diggle, eramos punks con carnet de biblioteca. Nos encontrábamos a gusto dentro de este otro mundo de las ideas, pero tratamos de suavizar todo eso de manera significativa, a través del humor. Es que el punk había llegado realmente para cuestionar las cosas."
Pete Shelley



Fuente: thequietus.com/articles/03023-buzzcocks-pete-shelley-interview

Buzzcocks (1977) Pt. I

Spiral Scratch puede ser entendido como uno más de los tantos EP que fueron urgentemente grabados entre fines del 76 y comienzos del 77 en el Reino Unido. Pero encierra muchas más claves para la historia de la banda que la grabó –Buzzcocks- y para la manifestación cultural –o contra-cultural, según el caso- en la que quedó inmerso.
En el primero de los aspectos, marca el límite de la producción de la que fuera la formación embrionaria del grupo. Howard Devoto, vocalista y fundador, abandona la banda a comienzos del 77, siguiendo en gran medida su constante instinto de modernidad: Cuando el punk rock basado en la reutilización de viejas formulas estallaba, el creía que había que buscarle a esa misma música –o a otras menos exploradas- una vuelta de tuerca con vista al futuro. Una silenciosa oposición a aquel estribillo ultracoreado por los Pistols. Eran las bases del post punk, aún cuando muchxs no sabían de qué se trataba. Y lo plasmaría en un nuevo conjunto llamado Magazine.
Tras su salida, Pete Shelley, el guitarrista, tomó el lugar de cantante y Steve Diggle dejó el bajo y pasó a la guitarra líder. Con este nuevo dúo creativo, Buzzcocks se convirtió en una usina de la cual hoy se siguen nutriendo –muchas veces mal- todo aquel que se precie de hacer una buena canción de pop punk. Casi nunca lo logran.
Pero Spiral Scratch era otra cosa. Si bien algunas de sus canciones serán reversionadas en futuros trabajos del grupo, era un claro reflejo de su tiempo. La cara más agresiva de la trayectoria de Buzzcocks, pero no necesariamente la más rudimentaria, si vemos los primeros trabajos de otras bandas. 4 temas, 10 minutos, que alcanzan a rastrear los sentimientos  de aquellos días en gran parte de lxs muchachxs ingleses. Aburrimiento, frustración, cuestionamiento de todo, desilusión, etc. Más allá de Devoto y Shelley, no hay que perder de vista las virtudes del baterista John Maher en este disquito.


"He oído una vez que Joe Strummer le aconsejó a Paul Weller que debía escribir canciones sobre la vida misma, sobre lo que ha vivido, en lugar de cantar sobre conducir  convertibles en una autopista. Quiero decir, en Inglaterra no teníamos convertibles -o incluso autopistas - así que tuvimos que cantar sobre otras cosas. Estábamos hartos de esos aburridos viejos estadounidenses, y si, nuestras canciones sonaban sombrías,  lo cual es normal si vivís en una ciudad como Manchester. Es triste el Norte"
Pete Shelley


Fuente: http://thequietus.com/articles/03023-buzzcocks-pete-shelley-interview

jueves, 6 de agosto de 2015

Buzzcocks (1976) II

A finales del 75, tanto Howard Devoto como Pete Shelley se ponen en campaña para reclutar los restantes miembros de su aún inexistente grupo. En febrero del 76 ya se llamaban Buzzcocks y dieron su primer concierto el 1 de abril en el Instituto donde se conocieron sus creadores. El resto de la banda lo integraban Garth Davies en bajo y Mick Singleton en la batería. Antes de ese debut. Devoto y Shelley habían visto en vivo a los Sex Pistols en Londres y quedaron pasamados. Se pusieron la meta de llevarlos a tocar a Manchester. La fecha se concretó el 4 de junio en el Lesser Free Trade Hall. Pero Buzzcocks no pudo tocar, ya que Davies y Singleton les anunciaron pocos días antes del show que no continuarían con el proyecto, imposibilitándoles encontrar relevos acordes. Para el 20 de julio, habían arreglado otra fecha en el mismo lugar y se aseguraron de reunir a los músicos correctos para la ocasión. Por intermedio de Malcolm McClaren, conocen a dos espectadores de aquel show de junio, Steven Diggle, un ex mod que se hace cargo del bajo, y John Maher, a cargo de la batería. Con esta formación tocaría hasta comienzos del años siguiente y sería con la que grabrían sus primeros demos, en octubre de 1976.
En septiembre del mismo año, formarían parte del mencionado Punk rock festival en el 100 club de Londres, con otras bandas como Sex Pistols, The Clash, The Vibrators, Siouxsie and The Banshees y Subway Sect. Además, participan de algunas fechas del Anarchy Tour. El siguiente es un cover de The Troggs, incluido en los mencionados demos.


Buzzcocks (1976) I

En el transcurso del año 1976, Manchester iba a ser la cuna de unos verdaderos visionarios y alteradores de las reglas que algunxs querían imponer al reciclado sonido del que se valía el punk, el cual tendía a uniformarse. A pesar de que los Buzzcocks, a quienes hacemos referencia, no hayan inventado nada nuevo.
Aunque como la mayoría, en determinados momentos de su trayectoria, cedieron ante cuestiones como los grandes sellos, su fabuloso legado musical trasciende los géneros del rock and roll.
El vínculo de sus integrantes con la música no se inicia con Buzzcocks. Sus dos principlaes mentores fueron dos jóvenes inquietos y creativos llamados Howard Trafford y Peter MacNeish. Howard concurría desde 1972 al Bolton Institute of Technology, donde estudió psicología primero y filosofía después. Si bien tenía inquietudes musicales –sobre todo gustaba de Roxy Music y la música electrónica de ese tiempo-, no había formado ningún proyecto serio, hasta que decidió buscar en el Insitituo alguien que gustara del tema Sister Ray de Velvet Underground. Uno de los mas noise del grupo neoyorquino. Así apareció Peter, quien había tocado en una banda glam llamada Jets of Air y en el 74 antes había hecho algunas grabaciones caseras con algunas máquinas y sintetizadores –que verían la luz ofialmente recién en 1980 bajo el título de Sky Yen-.
Ambos se dieron cuenta enseguida que sus gustos los hacía complementarse bien, al punto de convertirse en una prolífica dupla creativa. Peter McNeish adopta el pseudónimo de Pete Shelley y Howard Trafford el de Howard Devoto. De ese modo queda conformado el núcleo de lo que en poco tiempo se convertiría en The Buzzcocks.