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viernes, 1 de julio de 2016

Corpse Grinders (New York)

El camino alternativo que Rick Rivets siguió tras The Brats, se consolidó con un nuevo proyecto que estuvo acompañado también de un cambio radical en la imagen. Pero esto no debía ser un tema singular para un ex-New York Doll.
Corpse Grinders (el conjunto en custión) no se si cumple con las reglas de originalidad y pericia necesarias para ser consideradas un recontra banda que les posibilite entrar en el Rock & Roll Hall of Fame, pero al menos uno encuentra hoy una foto de ellos y se topa con una banda de desquisiados lookeados como en una película de terror de bajo presupuesto, cargando instrumentos como motosierras dispuestos a espentar a cualquier público  desprevenido. Y como los "salones de la fama" (de lo que sea) me importan nada, me quedo siempre con estos grupos desubicados. Esa mezcla lúdica entre el divertimento que en algún momento caracterizó al rock and roll y la imaginación disparada por lo fantástico, o sea un recurso viejo pero olvidado, hacía de aquella generación algo emocionante de atestiguar.
La trayectoria de Corpse Grinders la tenemos que ligar encesariamente otra vez con los New York Dolls.
Hacía poco que Arthur Killer Kane se había alejado de los Dolls y tuvo una veloz experiencia (a la que hemos hecho referencia aquí), llamada Killer Kane Band, con Balckie Lawless que luego formaría W.A.S.P.. Pero tras ello, Arthur se cruza con su viejo amigo de la infancia, semilla primigenia de los NewYork Dolls, Rick Rivets, quien también se había alejado de su banda post Dolls, The Brats. Bueno, Rivets, se había ido de los Dolls en el 72. Ambos deciden unir fuerzas en un nuevo proyecto. Al cual suman a Stu Wylder en harmónica y voz y Jimmy Chris en batería. The Corpse Grinders habían nacido. Banda siniestra en aspecto y temáticas, debutaron en octubre del 1977 en un programa de cable de Manhattan con dos temas: “Take What I Can” y “Bulldog”. Hicieron playback. El debut en vivo fue la noche de Hallloween de ese año en el Great Gildersleeves de NYC. A partir de entonces se presentaron en numerosas ocasiones no solo en los tradicionales clubes del circuito neoyorquino, sino también en los de los alrededores. De aquel año 77 quedaron algunas piezas grabadas de esta banda que podía salir al escenario lookeada como verdaderos zombies pertenecientes a algún tipo de secta autoritaria y criminal. Pronto se hicieron de un fiel séquito de seguidores, que incluía firmemente a los miembros de Dead Boys. De hecho, en 1978, los Corpse Grinders fueron la única banda que se presentó las dos jornadas destinadas al festival benéfico que la comunidad del CBGB's organizó para costear los gastos de atención médica del baterista de los Dead Boys, Johnny Blitz, quien había sido apuñalado en el East Village.
Esta encarnación de los Corpse Grinders duró hasta fines del 78, principios del 79. Luego hubo intentos de resucitar la cosa. Pero más allá de ello, queda claro que se trató de una de las herencias más raras y poco exploradas de la ruptura de los New York Dolls.


Fuente: facebook.com/corpsegrinders 

lunes, 27 de julio de 2015

Killer Kane Band

Como se ha dicho en su momento, la previsible ruptura de los New York Dolls, que se concreta a fines de 1975, deja esquirlas que pronto mutan en una diversidad de proyectos de mayor o menor trascendencia. Por un lado los Heartbrakers de Jonny Thunders y Jerry Nolan, que además habían incorporado a un viejo conocido del under neoyorquino, Richard Hell, quien toca con ellos hasta mediados del 76, es decir, cuando las distancias compositiva y musicales entre Richard y Johnny eran ya muy amplias. Tras su partida, un tal Malcolm McClaren, quien ya empezaba a hacer de las suyas con un nuevo grupo en Londres, los invita a formar parte de una gira por el Reino Unido con su banda, a la que llama Anarchy Tour. Por supuesto el grupo al que hacemos referencia es Sex Pistols.
Por otro lado Sylvain Sylvain y David Johansen intentaron continuar con The Dolls, pero pronto el cantante se volcaría a su vieja pasión: El R&B.
El cuarto eslabón, el bajista Arthur Killer Kane, se unió temporariamente con su amigo, el guitarrista Blackie Lawless, en un proyecto bautizado The Killer Kane Band. Allí graban un 7", Mr. Cool / Longhaired Woman, durante 1976. Lawless había reemplazado a Johnny Thunders en la fallida gira por el Estado de Florida durante el 75 y era un viejo conocido de las noches de la gran manzana. Poco tiempo después fundaría la banda de hard glam W.A.S.P.
El siguiente es el registro de aquel breve proyecto del ex bajista de los Dolls.




jueves, 16 de julio de 2015

New York Dolls (1975)

Ya a fines de 1974, Peter Jordon tuvo que reemplazar a Arthur "Killer" Kane en el bajo de los New York Dolls, quien se alejó por su incontrolable situación con el alcoholismo. El resto no estaba mejor, y mucho menos luego de la dispar recepción de Too Much Too Soon, el segundo disco de la banda. Entonces deciden dar un golpe de timón en cuanto al manejo de su imagen. Recurren a un personaje que ya les era familiar. Se trataba de un inglés, difícil de encasillar, llamado Malcolm McClaren. Él y su compñera, la diseñadora Vivianne Westwood, tenía una tienda en King's Road, Londres, en la que vedían ropa abocada a ciertas subculturas juveniles que reaparecían a comienzos de los 70 en Londres, como los Teddy Boys. En un momento se llamó "Let it rock", luego "Too Fast To Live Too Young To Die" y en 1974 adoptó el nombre "Sex", donde dieron un vuelco hacia ropas que mezclaban bondage y rock. Cueros, latex, tachas, máscaras, etc. En 1973, habían caído en New York para un desfile y conocieron a los New York Dolls. Tres años después recordaron sus consejos y su ánimo por manejar la imagen del grupo, y lo llamaron.
Malcolm era a fines de los 60 un burgués estudiante de arte que se sintió fascinado con el clima de revuelta y efervescencia intelectual que expandió el mayo francés de 1968. Se contactó con grupo situacionistas y de acción directa anarquista britanicos de los primeros 70. Mucha bola no le daban, pero el veía al rock como el mejor vehículo para acabar con la sociedad conocida. Farsante o no, muchxs le creían.
Así MacClaren, siguiendo la línea de su local y oliendo la revolución estética que se venía en el rock and roll de fines de los 70, se acercó a los New York Dolls, los vistió de cuero rojo y les dio un perfil más proletario. De hecho los hizo tocar rodeado de bandera soviéticas. La cosa no funcionó. La suerte de los Dolls ya estaba echada. Hacia mitad del año 1975, Johnny Thunders se aleja del grupo y se va a Londres. Enseguida se le suma el baterista Jerry Nolan y juntos dan forma a su nuevo grupo: The Heartbrakers.
New York Dolls dio su último concierto el 31 de diciembre del 75 en el Beacon Theatre. Johansen y Sylavin siguieron durante el 76, en un par de ocasiones, tocando bajo la denominación de The Dolls.
Más allá del desvanecimiento del grupo, su legado quedó vivo en el desparpajo escénico de infinidad de bandas sin el cual el punk no hubiese sido lo mismo. Y en las guitarras de Thunders, que revivieron los espíritus de los 50 y 60 a su máxima potencia. Y en muchas cosas más.
De ese último año escuchamos "Pirate Love", una canción que el propio Thunders incluiría en el repertorio de su nueva banda.
Evidentemente, demasiado en poco tiempo.



New York Dolls (1974)

El 10 de mayo de 1974, sale a la calle el segundo disco oficial de los New York Dolls. Que la producción del mismo haya caído en manos de quien en los 60 produjo a las Shangri-Las, Shadow Morton, pudo haber significado al grupo todo un logro, ya que se trataba una de las grandes inspiraciones de la música de los 60, sobre todo para el cantante, David Johansen -chequear sino "Give Him a Great Big Kiss" de las Shangri-Las y "Looking for a kiss" de los Dolls-. Sin embargo, tal convivencia significó un camino sin salida. Morton nunca tuvo en cuenta el espíritu punk del grupo y se focalizó más en sus influencias R&B. La crudeza no se rescató en el disco y el mismo fue rechazado en general. Todo ello acrecentó los problemas de adicciones en el grupo. Johnny Thunders agudizaba su relación con la heroína y el primer en dejar el barco fue el alcohólico bajista Arthur "Killer" Kane. Un panorama bastante triste para una banda tan genial -al menos para nosotrxs-. De todas maneras, a pesar del rechazo contemporáneo, 40 y pico de años después no podemos decir que este disco es malo. Mucho más con canciones como las siguientes. Canciones que adelantaban el principio del fin. Luego llegó Mc Claren, nuevas deserciones y las muñecas se guardaron por varios años.


sábado, 11 de julio de 2015

New York Dolls (1973)

En julio de 1973 sale a la calle, a través de Mercury Records, el primer disco oficial de los New York Dolls. De él formaban parte varias de las canciones que venían siendo incluidas en su repertorio en vivo.
No fue fácil para el grupo conseguir que alguien edite su trabajo. Algunxs lo adjudicaban a su imagen y otros a que su sonido no era nada nuevo. Tal vez la combinación de ambas cosas confluía en una falta de pretensiones alejadas de toda realidad, que aunque no se reflejara en los rankings, si fue bien recibida por un puñado de fans que se sentían exitados con la simplicidad urbana de las canciones de los Dolls, cansadxs de tantx músicx de conservatorio que venía a traer la posta. Los Dolls, como también sucedía en parte de la escena glam británica, no tenían temor de mostrar sus influencias arraigadas tanto en los comienzos del rock and roll como en infaltables dosis de Soul y R&B. Ejemplo de ello es la versión de "Pills" de Bo Diddley o "Looking for a Kiss", en una clara referencia a "Great big kiss" de las Shangri-Las, las ídolas de David Johansen.
La grabación contó con la supervisión del productor Todd Rundgren, quien consideraba que la única persona capaz de grabar un disco que tenga que ver con New York tiene que ser una persona que viva en New York. Sin emabrgo la relación entre el productor y la banda fue ambigua. Rundregn se quejó por la sala elegida para las tomas y mientras Sylavian rescataba ciertos aportes David Johansen aseguraba que Todd se mantuvo casi siempre desde los controles haciendo señas a través del vidrio y fue muy poco lo que pudieron hablar. Johnny Thunders lo calificó de "jodido".
Más allá de todas estas intimidades, el disco debut de los New York Dolls es una pieza clave entre el clásico rock and roll, su irreverencia y los punks de los 70. La guitarras de Thunders y Sylvain han sido molde para muchos violeros punks posteriores.
Pero la historia de los New York Dolls iba a ser tan intensa como breve y solo tenían reservado un disco más, el cual marcaría el inicio del fin.
De aquellos grandes años, quedan estos registros.


New York Dolls (1971)

Hacia 1970, el colombiano Billy Murcia y el franco-egipcio Sylvain Mizrahi trabajaban en una tienda de ropa en New York, pero su principal afición era el rock and roll. Pronto, otro empleado de una tienda vecina, David Johansen, se sumó a estos en la idea de formar un grupo. Como frente al local donde trabajaba Dave había un negocio que reparaba muñecas, su propuesta fue la de denominarse "The Dolls".
Sylvain sumó al trío a un joven de Queens llamado John Anthony Genzale Jr. para que toque el bajo, pero terminó enseñándole a tocar la guitarra. Pronto, Sylvain se iría de viaje a Londres, congelando el proyecto The Dolls.
Murcia y Genzale, ahora conocido como Johnny Thunders, se suman a otra banda, Actress, en la que participaban Arthur Kane y Rick Rivet. Thunders será el líder y vocalista, pero cuando ya no quiere cumplir ese rol, llama a Dave Johansen para que cante. Al regresar de su viaje, Sylvain Mizrahi -ahora Sylvain Sylvain- reemplaza a Rivet en una de las guitarras. Queda conformado el núcleo creador de los New York Dolls.
Debutaron en la víspera de Navidad de 1971 en un refugio para gente sin hogar y muy pronto se hicieron de espacios como el Max's Kansas City -lugar donde Velvet Undergound y el grupo de Andy Warhol jugaban de local- y el Mercer Arts Center neoyorquino. Pero su gran oportunidad llegó rápido cuando Rod Stewart los invitó a telonear a The Faces en Londres. Allí tocaron en Wembley y los festejos posteriores en Club Speakeasy, signaron en parte la identidad de la banda en su corta pero intensa trayectoria. El baterista Billy Murcia, tras una excesiva mezcla de drogas y alcohol, se dirigío a su cuarto de hotel ya en mal estado junto a una fan. Allí se descompensó y su acompañante, para socorrerlo, no tuvo peor idea que meterlo en una bañera y hacerle ingerir grandes cantidades de café. Minutos después, Murcia murió ahogado, tras quedar inconciente.
Aunque es difícil afirmarlo de manera tajante, lo trágico de aquella travesía no involucraba solo el fallecimiento de Billy, sino que además, para algunxs testigxs, los neoyorquinos abrieron la puerta de la heroína dentro de la escena rock británica.
El regreso no fue el esperado y rápidamente se ponen a buscar reemplazo en la batería. Prueban con un tal Marc Bell -Años después conocido como Marky Ramone-, pero culmina imponiéndose Jerry Nolan, quien será el baterista definitivo del grupo. De su viaje a Inglaterra quedan alguos registros en los Escape Studios de Kent, más algunas otros hechas en New York, como la siguiente version de "It's too late", testimonio de los primeros días de los New York Dolls.