Otra gema perdida de la incipiente escena punk de
Detroit fueron los Capital Punishment. En el año 77 grabaron tres temas que
aparecerían publicados al año siguiente por Thumb Records, en un 7” bajo el
titulo We deliver. Los temas
eran “Berkowitz Hop”, “Graduation’s Free” y “Betsy Ross”. Al
grupo lo
integraban Sean Varner en voz y guitarras, Gary Binkow en guitarra,
Sidney
Krandall en bajo y Kenny Jones en batería. El promedio de edad por
entonces, no
superaba los 16 años. Y además, escuchando sus grabaciones, se advierte
que en
cierto punto tiene un sonido que navega entre un punk rock de influencia
externa a la ttradición de Detroit -New York o Londres- y algo
premonitorio del post punk.
El resto de la historia de Capital Punishment, por
lo menos para nosotros se pierde en la bruma de lo desconocido.
Por supuesto, lo efímero fue una cualidad también
presente en el temprano punk rock de Detroit. Pero a su vez, el punk conjugaba
eso. La capacidad de dejar una imperceptible marca por el mismo hecho de pasar
demasiado rápido por el mundo.
El
16 de agosto de 1977 (El día que murió Elvis)
debutó en Detroit un grupo llamado The Ramrods, quienes hacia el mes de
enero del año siguiente, ya habían pasado a la posteridad. Pero a
nosotros nos
interesa que ocurrió en ese paréntesis abierto en pleno aburrimiento, a
partir de ruido, furia y
urgencia.
Desde luego, al primer acorde, uno puede toparse con
el legado de la escuela Ron Asheton-Iggy Pop en el repertorio de los Ramrods. Pero esto está lejos de ser un
punto en contra. Por el contrario, capitalizan esa herencia, traduciéndolo en
una rabia que difícilmente pueda ser mejor contextualizada que en ese crucial
1977.
Entre las historias que intentan explicar la
denominación, está la que dice que “Ramrods” era el nombre queBrian
Jones quería poner a su grupo londinense, que acabó llamandose Rolling
Stones. Al conjunto lo integraban Mark Norton en voces, Peter James en
guitarra, Dave Hanna en bajo, yBob
Malrooney en batería.
Dejaron un puñado de grabaciones demo y otras tantas en vivo.
Pero a pesar de ello llegaron a llamar la atención de quien por entonces era el
manager de The Ramones, Danny Fields. Sin embargo todo quedó en algunos
esporádicos contactos.
Tras la separación, James integraría una de las
primeras alineaciones de la banda power pop The Romantics, mientras que el
baterista Malrooney se integraría a The Sillies. De a poco se iba conformando
una escena a la que le cabía la etiqueta de "punk" en Detroit.
Efectivamente
el año 1977 movió el avispero de la escena musical alternativa de Michigan. Esto
lo notamos cuando empiezan a surgir grupos que se disputan el titulo de la
primera banda punk del Estado. Y con las bandas aparecen los sellos –como vimos
con Cinecyde-, y pronto los lugares para reunir todo aquello.
Ese año, un
obrero ensamblador en una de las ya pocas industrias automotrices de Detroit, llamado Ben
Waugh, funda un grupo al que llama The Sillies. Según diría luego, la
denominación responde al sonido que hacen las personas que están
teniendo sexo específicamente en una bañera. Entre abril y diciembre del 77,
Waugh tocaba la guitarra y cantaba, rol que compartía con la vocalista Sheila
Edwards y el guitarrista Scott Campbell.
Debutaron el
10 de agosto en el Detroit’s Kramer Theatre, como teloneros de los Destroy All
Monsters y la nueva banda de Rob Tyner, que a veces aparece como los New MC5,
algo que duró nada. Por entonces los sonidos que los habían convencido de
lanzarse al ruedo –más allá de los créditos locales, obvio- giraban en torno a
cosas tan distintas, a priori, como The Byrds, New York Dolls, Roxy Music,
Velvet Underground o Rolling Stones. Pero a todo ello, poco a poco, empezaron a
añadirle otros ruidos provenientes de las islas británicas tales como Wire,
Ultravox o The Damned, con quienes tiempo después tendrían la posibilidad de
compartir fecha.
Así
fueron
construyendo su identidad punk lejos de los epicentros de la expresión
en EE.UU. (Ambas costas), pero un lugar que mucho había dado para
inspirar a esas otras escenas.
Ya en el 77 graban sus primeros temas, pero recién en 1979 publicarían de manera oficial
su single debut.
La
consolidación de un rol preponderante dentro del incipiente núcleo punk local, lo dieron al
manejar el primer club dedicado a albergar a lxs primerxs inadaptadxs: The Bookies Club 870.
Todo aquello iriía tomando mayor relevancia en el transcurso del siguiente año.
Poco a poco la
nostalgia por los agitados años de fines de los 60 en Michigan, debía dar paso a nuevas
expresiones, aunque estas aun sigan mostrando el legado de aquellos grupos de
rock and roll confortativo. Los MC5 andaban desperdigados cada uno con sus
problemas y desafíos, e Iggy Pop intentaba asomar la cabeza del pozo, viajando
y grabando por Berlín junto a Bowie. Bob Seger y Ted Nugent estaban lejos de
representar algo nuevo.
En 1976, el
underground de la ciudad de Detroit ve nacer a un conjunto que aun hoy se pregunta –quizás
con cierta ironía- si han sido ellxs los primerxs punks de esa nueva
generación. Sus inquietudes ya no eran la Guerra de Vietnam, la lucha de las
Panteras Negras o el nihilismo jazzístico de Stooges.Era más bien la manifestación de cierta
cultura juvenil que narraba el mundo de sus intereses. Distracción, evasión,
fantasía. En ello, el cine marginal de décadas pasadas y los comics, nutrieron
el temprano repertorio de un grupo llamado The Cinecyde.
Esto puede
tener una explicación más concreta. El cantante Gary Reichel y el
guitarristaJim Olenski, eran a la vez
propietario de Thomas, una tienda especializada en películas clase B. Ahí
podrías encontrar alguna de los especímenes más extraños de ese mundo lleno de
fanáticos.
Atento a la
ética en construcción del naciente punk, también fundaron su propio sello,
Tremor Records, que sería de suma importancia en los años siguientes para las
bandas nuevas del área.
Su sonido era
duro, pesado y a la vez vanguardista. Todo ello, por entonces, los convertía en
un combo de la más sorprendente música punk.
Ellos
provenían exactamente del suburbio de Clawson. Quizás eso
hizo que no queden tan pegados a los legados tradicionales del rock de la
región, aunque tampoco a las corrientes que asomaban con fuerza en otras
escenas como las neoyorquinas, califoniana o, incluso, la británica.
Estas
características, trasladadas a 1977 –originalidad, agresividad, independencia-
podrían ubicara Cinecyde como un pilar
de la música alternativa de Michigan. Seguramente lo sean, pero aun hoy sigue
habiendo gente que los desconoce. Nosotrxs nos proponemos conocerlxs.
A mediados de los 60, ciudades como Detroit, Ann Arbor
o Chicago eran escenario de un clima socio político inquieto, que se
experimentaba en las calles. El pacifismo, la lucha por los Derechos
Civiles de los afroamericanos, prepraban el terrenos para otras
expresiones de resistencia que emergerían hacia el final de esa misma
década. En esa atmósfera se desenvolvió cierto sector juvenil
descontento con el sueño americano de post guerra, observando a las
minorías visibilizando aquellas desigualdades y atropellos
escondidos a medias bajo la alfombra durante décadas y sin mayores
medios de
expresión que los representen.
Para
parte de esa nueva camada, sobre todo en esta región, el rock dejó de
ser sólo una diversión escolar, o de pertenencia a alguna pandilla greaser.
El hippismo y algunxs artistas que venían del folk, como Bob Dylan o la
canadiense Joni Mitchel, empezaron a darle un contexto mucho más social
a esa manifestación musical. El rock empezaba a ser visto como un
vehículo de expresión socio-político. Aunque claro, ello no implicaba
dejar de lado por completo las tempranas temáticas del género, más
pasatistas y neutrales, si se quiere.
Desde Detroit se expande el sello discográfico Tamla Motown,
que divulgaban lo mejor de la música soul y R&B de esos años, así
como en Chicago hay un auge de viejos y nuevos bluseros. Estos sonidos
de ráiz afro fueron nutriendo a los nuevos rockeros, en especial los de
esa área del midwest. Una combinación de efervescencia política, música negra y ruido de motores de una industria en decadencia.
Fue entonces que aparecen
los hoy emblemáticos nombres de MC5, Stooges o The Up. En 1969 empezó a forjarse , a la vez,
un semillero de periodistas y escritores del rock, a partir de la revista CREEM. Así mismo, es
justo mencionar, aparecían otras manifestaciones más difíciles de encasillar,
vanguardistas y multiformes, como los Destroy All Monsters.
La
llama que a fines de los 60 se había encendido en
Detroit, Ann Arbor, Rockford, Chicago no se apagó en los 70, pero fue
perdiendo
fuerza. De todos modos, algunos conjuntos como The Dogs intentaron
mantenerse a
flote, llegando al momento crucial que significó 1977, dónde todas esas
tradiciones precedentes chocaron con la urgencia de lo nuevo.El desafío
para grupos como The Dogs era saber si podrían amoldarse a los cambios.
Ya en 1973 había de mostrado que los suyo no era
anquilosarse en determinada tradición rockera, así sea ésta la de su propia ciudad. Y
en 1973 se instalan en New York, donde fueron protagonistas de los primeros días
de una escena alternativa en ciernes, en la cual compartían el escenario de reductos como el CBGB's o el Max's Kansas City
con números tan diversos como Television, Kiss o Stilettos (Pre
Blondie). Aunque la palabra ya circulaba, esa mezcla iba a ser definida
tres años después por una revista/fanzine: Punk
Dos
años residieron en la Gran Manzana, con más privaciones que lujos,
aquellos que uno imagina en una estrella de rock. Pero estaba clarísimo
que ellos estaban lejos del estrellato.
En 1975, se mudan a la
otra costa y deciden probar suerte en Los Angeles, California. Aunque el
sonido de rock duro de Detroit era respetado en la costa oeste, ahí aún
primaba un clima entre la música disco y un glam rock residual. Por lo
que tampoco les fue fácil encontrar lugares para mostrar lo suyo.
Nuevamente, esa palabra de raíz despectiva se atraviesa en su camino de
manera involuntaria. Junto a grupos de power pop como The Motels y The
Pop, organizan sus propios conciertos (como el Radio FreeHollywood) y abren la puerta para que surjan el punk californiano.
Lidiar con la energía aparentemente imparable de esxs
pibxs fue todo un desafío para un grupo que era visto ya como veterano. El
viejo tema dedicado a John Sinclair figuraba entre sus pocas publicaciones. Y
tantas mudanzas atentaban contra la posibilidad de editar un disco. De todos
modos entre el 76 y el 77 tocaron bastante y grabaron varios temas, muchos de
los cuales verían la luz en el 2000 en el LP Fed Up. Un año después The Dogs
deambularía entre las posibilidades de darse a conocer por fin sacando un EP en el 78 y
girando por Gran Bretaña, pero sintiéndose raros en el nuevo clima punk. Por lo
pronto nos parece un buen ejemplo de perdurabilidad del sonido motor rock and
roll de Detroit en el agitado año 1977.
The Dogs (Detroit, Michigan, EE.UU.) - Years Gone By (1977) Cinecyde (Detroit, Michigan, EE.UU.) - Gutless Radio (1977) The Sillies (Detroit, Michigan, EE.UU.) - Break Loose (1977) The Ramrods (Detroit, Michigan, EE.UU.) - I'm Ramrod (1977) Capital Punishment (Detroit, Michigan, EE.UU.) - Betsy Ross (1977) Cheap Trick (Rockford, Illinois, EE.UU.) Hello There / Hot Love (1977) The Crucified (Chicago, Illinois, EE.UU.) - Saint John Tutu & The Pirates (Chicago, Illinois, EE.UU.) - Maybe I Got No Manners / Son of Sam (1977)
También sonó: Adrenalin (Detroit, Michigan, EE.UU.) - Rock N Roll Screamer (1977)
Cheap Trick (Rockford, Illinois, EE.UU.) - The Ballad of TV Violence (Im Not the Only Boy) (1977) The Crucified (Chicago, Illinois, EE.UU.) - Let the kids
play (1977)
Los hermanos Ron y Scott Asheton tocaron luego en otro grupo, llamado The Chosen Few. Ahí coinciden brevemente con un tal James Williamson.
Iggy estaba bien considerado en su puesto, a apesar de su corta edad,
al punto que Wayne Kramer (de unos aún novatos MC5) lo vió tocar y lo
tildó como el mejor baterista de Michigan. Pero en 1967, deja a los
Prime Movers.
Iggy, Ron, Scott y Dave también podrían haber llegado
lejos por esos años. Pero no en el rock & roll, sino a Vietnam. De no haber sido por sus artilugios para zafar: Scott
Asheton se pinto una lamparita en la
frente con lápiza labial, luego de bajarse litro y medio de cerveza y
entrar pateando todo al lugar de la citación. Vomitó, lo expulsaron y
apareció tirado en una iglesia. Resultado: al calabozo unos días, pero no al frente
de batalla. Su hermano Ron, colocado de anfetaminas desde la noche
anteiror, se declaró homosexual al igual que Iggy. Ninguno fue al
sudeste asiático. Tampoco lo hizo Dave Alexander.
Fuente: "The Stooges - Combustión espontánea. Un instante de eternidad y poder (1965-2007)". Jaime Gonzalo.
Ron Asheton dura solo seis meses en The Prime Movers, pero continúa luego
como encargado de los equipos del grupo. Por esos días, Ron Erlewine,
cantante y armoniquista del grupo, comienza a llamar a Jim "Ignatius",
cosa que fastidiaba bastante al jóven baterista. A veces pasaba a ser
"Iggy" (cuando lo retaban por algo), pero por lo general seguían
llamándolo Jim. Sin embargo fue la presencia de un personaje bastante raro,
amigo del hermano de RonErlewine, llamado Jim Popp, el que terminó por rebautizar
a Osterberg. Este Popp, se la pasaba aspirando pegamento y tenía una
enfermedad que le hacía perder el vello facial Un día Osterberg apareció
con las cejas afeitadas y empezaron a llamarlo Jim Pop (sin la p final,
en alusión al otro freak), lo que al tiempo mutó en Iggy Pop. Nunca fue
idea de Osterberg llamarse así. Pero perduró hasta nuestros días.
Fuente: "The Stooges - Combustión espontánea. Un instante de eternidad y poder (1965-2007)". Jaime Gonzalo.
Tras su salida de The Iguanas en 1965, Jim Osterberg Jr. de 18 años
es sumado a una banda de blues blanco de Michigan, llamada The Prime
Movers, conformada por músicos mayores que él.
Por esos días, Jim
comienza a trabajar en la sección de rock & roll de una disquería
llamada Discont Records, lo que le permitía ver a diario a todo tipo de
freaks. Entre ellos observa habitualmente a uno al cual tilda de
"delincuente juvenil". Un greaser que se la pasaba con las mangas de su
camisa arremangadas, como preparado para
la pelea. Su nombre era Scott Asheton. En más de una ocasión se daba
una vuelta por los ensayos de los Prime Movers. De paso, Jim, le enseña a
tocar la batería. Scott solía andar con un personaje bastante turbio
también, llamado Dave Alexander que pateaba las calles desde muy chico.
Al punto que decía que desde los doce aspiraba pegamento. Jim recuerda
que en sus bolsillo trasero, como todo pandillero, llevaba un peine, una
navaja y una petaca de whiskey. Ese mismo año Dave había regresado de
un viaje por Inglaterra con el hermano mayor de Scott, Ron. Vivir la
efervescencia del mod inglés los llevó a la idea de armar su propia
banda de rock. Pero antes que eso suceda, Jim intercede y hace que Ron,
el hermano mayor de Scott, con solo 17 años, entre a The Prime Movers
como bajista.
Fuente: "The Stooges - Combustión espontánea. Un instante de eternidad y poder (1965-2007)". Jaime Gonzalo.