"Las letras (de Wire), generalmente a cargo de Graham Lewis, eran igual de intelectuales. La de ‘106 Beat Than’, por ejemplo, nació como un intento fallido de escribir un texto con sólo cien sílabas. ‘Al final resultó tener ciento seis, pero no importa, porque así pudimos crear todo un proceso nuevo’. Lewis y Bruce Gilbert solían emprender juegos absurdistas que combinaban el sentido con el sinsentido y la narrativa con la fragmentación. Dado que para ellos expresarse o defender opiniones no tenía nada que ver con la composición musical, la elección de palabras se volvía casi arbitraria. El léxico era solo la materia bruta de sus experimentos verbales. Una vez, por ejemplo, Newman escribió una letras sobre un domador de leones, y Lewis, no muy satisfecho con el resultado, simplemente fue reemplazando todas las partes que no le gustaban. De ahí el título de la canción, ‘Ex Lion Tamer’ (Ex domador de leones). Despedazar las secuencias narrativas era una de las estrategias favoritas de Lewis. Y lo cierto es que las percepciones caleidoscópicas de los temas de Wire muchas veces lograban representar la manera fragmentaria en la que vivenciamos la realidad con mayor fidelidad que las narraciones convencionales.
Nota sobre Wire, aparecida en el Sounds del 12 de noviembre de 1977
Lewis mencionó que la misión de Wire era encontrar lo que él denominaba ‘el factor X’, ‘una suerte de miedo (…), algo que uno no llega a comprender’. La idea tiene mucho en común con la creencia sostenida por Brian Eno de que la función biológica del arte es exponer al público a la desorientación. ‘Lo que hace el arte es entrenarte para enfrentar la incertidumbre’, argumentaba Eno. La mayoría de los críticos, sin embargo, comparaba las letras enigmáticas de Wire y su lógica onírica con los discos que Pink Floyd había editado con Syd Barrett. El vinculo era evidente: Wire había firmado contrato con Harvest, la división de EMI orientada a la música psicodélica y progresiva, cuyo fudador, Nick Mobbs, haía incluido a Pink Floyd en su catálogo años antes. . ‘EMI pensó que Wire iba a formar parte de un resurgimiento de la psicodelia, que íbamos a ser el nuevo Pink Floyd’, explicó Newman. ‘Para el sello éramos lo más progresivo que había generado el punk, con un objetivo a largo plazo, un enfoque mucho más artístico, canciones más lentas y profundas, y un sonido más espacioso y diverso, menos repetitivo.’
Wire empezó a colmar esas expectativas cuando editó su segundo álbum, Chairs Missing."
Fuente: Postpunk. Romper todo y empezar de nuevo, de Simon Reynolds.
"Lo que hacía que Wire fuese punk era su minimalismo, su desprecio reduccionista hacia cualquier tipo de decoración innecesaria. ‘Era un proceso de eliminación constante; Íbamos identificando todas las cosas que no queríamos hacer’, dijo Colin Newman (cantante y guitarrista). ‘Al final, la lista de lo que sí hacíamos ¡era casi invisible!’. Lo primero que descartaron fueron los solos. En sus comienzos, la banda tenía un integrante más, otro estudiante de Watford que hacía las veces de guitarrista principal; pero cuando tuvo que ser internado durante seis semanas en el hospital, el grupo se dio cuenta, mientras tanto, de que su música había mejorado dramáticamente gracias a su ausencia. ‘Todo lo superfluo, lo redundante, desapareció casi por arte de magia’. Indicó Newman. ‘Cada cosa que hacíamos, lo editábamos lo más posible, hasta que las canciones terminaban durando, en general, un minuto y medio.
La brevedad y el rigor se convirtieron en los atributos más característicos de Wire, como puede apreciarse en Pink Flag, cuyos veintiún minutos de furia abstracta apenas duraban treinta y cinco minutos en total. Si uno escuchaba el disco sin prestar mucha atención, el acento irónico y descuidado de Newman, podía confundirse con al enunciación típica de cualquier otro cantante de punk; sin embargo, más allá de su sonido agresivo, cada canción estaba pulida hasta el último detalle, como si se tratara de esmeradísimos haikus, y los títulos absurdistas de los temas –como ‘Three Rumba Girl’-parecían indicar que el álbum no era otro producto genérico salido del Roxy, sino un proyecto conceptual original. Muchas de las canciones parecían haberse escrito únicamente para responder un interrogante. Por ejemplo ¿Qué pasaría si uno volviera a componer ‘Johnny B. Goode’, pero usando un solo acorde? (respuesta: el tema homónimo del álbum). Otras canciones, en cambio, nacieron como juegos teóricos. Newman escribió ‘106 Beat Than’ mientras esperaba un tren atrasado de Watford a Londres, basándose en un complejo sistema de correspondencias entre nombres de las estaciones de trenes y acordes de guitarra."
Fuente:
Postpunk. Romper todo y empezar de nuevo, de Simon Reynolds.
"El siguiente grupo es Wire: Ellos generan un cortocircuito total en la audiencia, tocando cerca de 20 canciones, de alrededor de un minuto de duración cada una. El público no sabe cuándo ha terminado una y otra está comenzando. Me gusta la banda, sobre todo por su presencia escénica. Se ven convincentes con su imagen de intelectuales con la mirada petrificada, una suerte de autómatas acelerados atrapados en un túnel del tiempo provenientes del 1964 mod. En cuanto a las canciones, realmente no estoy seguro. Pareciera que siguen algún tipo de esquema, pero está enterrado bajo las limitaciones del formato y de su pobre sonido. Capté algunas palabras de dos canciones que ya conocía 'Three Girl Rhumba', and ‘2XU', las cuales fueron las mejores del set. Hubo destellos de verdadera originalidad, los tendré en cuenta. Por su parte, el público sólo se interesó cuando el bajista golpeó a una persona que los interrumpía."
X-Ray Spex (Londres, Inglaterra) - I Am A Cliche (Live Roxy 4-77) Siouxsie & The Banshees (Londres, Inglaterra) - Psychic (Studios Rehearsals 12-3-77) - Captain Scarlet (Studios Rehearsals 12-3-77) - Make Up to Break Up (EMI Demos, Riverside Studios, 12-6-77) Desperate Bicycles (Dalston, Londres, Inglaterra) - The Medium Was Tedium (7-77) The Table (Cardiff, Gales) - Do The Standing Still (04-77) Buzzcocks (Bolton, Manchester, Inglaterra) - Time's Up (Live Roxy 2-4-77) - Love Battery (Live Roxy 2-4-77) Wire - TV (Live at The Roxy 1-4-77) - Just Don't Care (Live at The Roxy 1-4-77) X-Ray Spex - Let's Submerge (Live Roxy 4-77) - Oh Bondage! Up Yours! (Live Roxy 4-77)
También se escuchó: Siouxsie & The Banshees - Scrapheap (Live Roxy_ London 26-3-77) Desperate Bicycles -'Smokescreen (04-77) Buzzcocks - What Do I Get (Live Roxy 2-4-77) 1-4-77) Wire (Watford, Hertfordshire, Inglaterra) - Too True (Live at The Roxy 1-4-77) Tanya Hyde & The Tromentors (St Albans, Hertfordshire, Inglaterra) - Sic sic sic (Demo jan-feb 77)
Cuando
en su momento nos referimos a los neoyorkinos Talking Heads, hicimo
foco en la importancia que las escuelas de arte tuvieron en la formación
de camadas de jóvenes inquietxs que desde diversas expresiones
artísticas intentaban dejar su marca en una época social y culturalmente
agitada y llena de tensiones. Este fenómeno se dio con mas fuerza en
las Islas Británicas, donde desde los 60, miles de jóvenes pasaban por
sus aulas incorporando todo tipo de métodos que les permita canalizar
gran parte de sus inquietudes. Durante los covulsionados años 67, 68,
69, las escuelas de arte inglesas fueron centro de difusión política
también, algo que, desde luego, no está escindido de lo que suele denominarse "arte".
Pero
cuando a fines del 75 empiezan a soplar los vientos del torbellino punk,
varios chicxs cobijadxs por las paredes de estos institutos ven en esta
manifestación una buena excusa para desplegar gran parte de la
irreverencia que el marco académico limitaba. Es que no veían al punk
solo como música.
Casi a la par de que el punk comenzó a
desperdigarse por toda Inglaterra, se produjo esa división sin sentido
entre quienes percibìan a éste como una expresión de lxs postergadxs, de las
clase proletaria, de lxs jóvenes sin futuro y no como un producto de los
laboratorios culturales de la clase media británica. De todos modos,
pensar que a las escuelas de arte solo asisitían chicxs ricxs, era un
prejuicio mas que nada.
Brian Eno decía que los institutos de
enseñanza artística de esos años "fueron algunos de los focos de
educación liberal más evolucionados del planeta (...) un logro realmente
extraordinario".
Aunque Eno no tuvo directamente que ver con la
banda a la que nos referiremos, si lo tuvo su obra, su búsqueda
experimental de trabajar, de buscar e ir más allá de lo que la gente
esperaba de un artista. Si el punk hablaba de matar el aburrimiento,
seguramante murió -para tipos como Eno- el día en que se volvió algo
previsible. De todos modos el ex Roxy Music devino él mismo también
en algo previsible, en cuanto reafirmaba su posición jerárquica como productor de
algunxs musicxs, de la mano de su cercana relación con la industria
musical, circunstancias que de todos modos no impugnan su aporte.
Por esos años, Brian solía concurrir a la Facultad de Arte de Watford,
invitado por su amigo, el artista plástico Peter Schmidt. En ocasiones,
regresaba de esta facultad en el auto de otro profesor de la
institución, Hanjorg Mayer. En algunos de esos viajes de regreso de
Watford, se sumaba uno de los jovenes alumnos de Mayer, un tal Colin
Newman, quien no dudaría, con los años, en recordar esos viajes como los
más educativos a nivel artístico de su vida.
Newman era un ejemplo
de esxs chicxs que aún proviniendo de las aulas del arte insititucional,
no pude evadir el encanto de aquellos alaridos desesperados que
empezaron a trascender los oscuros sótanos de las grandes ciudades de
occidente. Fue así que a comienzos de 1976, se unió a otros dos
muchachos con formación artística universitaria. El bajista, Graham
Lewis -quien era diseñador de ropa y trabajaba en un par de boutiques de
Londres- y el guitarrista, Bruce Gilbert -quien era un pintor abstracto que
trabajó como técnico audiovisual en Watford-. Otra particularidad de
Gilbert, era que tenía 30 años por entonces. Todo un anciano para la
explosión punk. El resto de los miembros, venían del rock and roll,
entre ellos otro guitarrista amante de los solos, llamado George Hill.
Newman se hizo cargo de la segunda guitarra y por las voces pasaron dos
chicas: Francesca Casaveti y Angela Conway. La banda fue bautizada
Overload.
Pero las chicas dejan el grupo a mitad de años y suman al
baterista Robert Gotobed. De ese modo queda conformada, en julio, la
formación inicial de Wire. El nombre -cable en inglés- fue elegido,
según Lewis, por su "cualidad visual" y a las connotaciones de la
palabra, que transmite la idea de algo delgado, metálico y eléctrico.
"Era un nombre breve, memorizable, que llamaba la atención en los
afiches ¡por más que lo pusieran abajo de todo!".
A Wire las cosas
se le dieron bastante rápido y en un par de años serían referentes del
post punk a partir de su mezcla de minimalismo punk y experimentación
sonora. Pero antes de su debut no solo discográfico, sino en vivo -en
febrero del 77 en el Roxy-, en agosto del 76 grabaron algunos demos que
nos muestran su estrecha relación con el punk rock más rabioso en sus
primeros días. Unos Wire alejados de las melodías procesadas de fines de
la década.
Este material fue grabado en el sótano de Nick Garvey en Stockwell. A disfrutar.
Fuente: "Post Punk. Romper todo y empezar de nuevo". Simon Reynolds.