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domingo, 19 de febrero de 2017

Punk en Francia: Orígenes, testimonios y lecturas de la escena. Parte 2



 La estética punk deja pronto de ser un misterio en París ¿Pero puede durar este fenómeno en Francia tanto como en otros lados?

"La Francia de 1976 es triste. Gris. Negra y blanca.
Cruzando el mar, en los Estados Unidos e Inglaterra, el punk está en marcha. Los Ramones, los Dead Boys en los Estados Unidos, los Sex Pistols en Gran Bretaña, crean una tormenta desde la obscenidad y la furia. Elvis Presley, el rey, no sobrevie y muere de un ataque al corazón en agosto de 1977. Ese año se da el punto de ruptura simbólico entre el antes y el después de punk. Se habla del punk 77, incluso porque es inútil tratar de encontrar una fecha de nacimiento. ¿En los años 60, con The Factory de Andy Warhol? ¿En 1969, con el primer disco de los Stooges? ¿En 1975, fecha de creación del fanzine Punk de Legs McNeil? ¿O será culpa de los Dadas de los años 20, muy reseñados en este libro?
En cualquier caso, el hecho es que en 1976 aparece  el primer álbum de Ramones en los Estados Unidos y el primer single de los Sex Pistols en Gran Bretaña. El 6 de diciembre de 1976 se realizó el primer concierto del Anarchy Tour, con Sex Pistols, The Damned, Johnny Thunders & The Heartbreakers, y The Clash.
El juego había comenzado.
Por entonces, en Inglaterra, todo el mundo descubría el punk y su cuota de escándalos, provocaciones, disturbios y diversión.
Nadie saldría indemne. Por un lado, aquellos que condenan, tratando de prohibir, censurar, y por el otro, toda una generación harta de grupos como Pink Floyd o Eagle, que ven en el punk un oasis, un soplo de aire fresco, un espacio real de libertad.
A mediados de los años 70, muchos están de vuelta (…) del movimiento hippie, de sus promesas de libertad sexual, de liberalización de las costumbres. El punk, nacido de una crisis de valores, permitiría a muchos afirmarse y rechazar todos los sistemas obsoletos y opresivos.
Porque, más allá de la pose caricaturizada una y otra vez, el punk le da la posibilidad a todo ser de existir. O de existir tal como es. El 'hacelo vos mismo' es, consciente o no, uno de los valores básicos del punk. Ahora podemos empezar una banda sin saber cómo tocar, podemos hacer frente a lo que pase (¡o no!). Con su ropa, sus trabajos, su música. El deseo de romper el academicismo, las convenciones será la oportunidad de crear una red paralela de lugares, para la expresión artística. La liberación. Los fanzines  se multiplican como pan caliente y superan el desdén y la censura de las redes oficiales. Este espacio libre será el caldo de cultivo de una nueva estética musical, gráfica, inspirada, de manera consciente o no, en el Dadá, los surrealistas, los situacionistas. Pero el punk no es solo estético.
También es político, por lo que es, y también por lo que ofrece y cómo lo hace. Por su discurso, anticonformista, libertario, por su actitud, por tener un buen grado de provocación, y por la construcción de redes paralelas, el punk, en su esencia, es muy político.
La teoría vendrá después, a menudo usada por los grupos musicales, y será capaz de disminuir, con el tiempo, la incidencia de la extrema izquierda.
1977. Inglaterra está en crisis, mientras en los medios hablan de las aventuras de los Sex Pistols y de cómo el punk surfea la ola. Ese año es el marco de lanzamientos como  White Riot de The Clash, God Save the Queen y Pretty Vacant de los Sex Pistols, Peaches de The Stranglers, In the City de The Jam, Your Generation de Generation X, o New Rose de The Damned ... Todas trompadas a la cara de la sociedad bienpensante...

Sin embargo, Francia parece sorda a esta oleada de energía en el Reino Unido... 'Francia duerme' dice O.T.H. Aturdida por la crisis del petróleo de 1974, agotada por el tándem Giscard-Chirac (respectivamente presidente y el primer ministro), cansada del rock progresivo (…), que es por entonces  referencia para la generación anterior. (…)
El crecimiento de la onda punk, tiene poco eco en Francia. Por el momento, casi no hay medios de comunicación que cubran este fenómeno. El mundo audiovisual francés es muy pequeño, con tres cadenas, y la innovación en las programaciones no es la apropiada. Ocurre lo mismo con la radio, aunque algunas estaciones dedican emisiones durante la noche para el rock and roll. Los afortunados pueden escuchar radios piratas que emiten en inglés desde el estuario del Támesis...
Las compañías discográficas no han comprendido que había un mercado potencial, y todos los precursores de la onda punk en Francia, con Metal Urbain a la cabeza, se verán obligados a firmar con sellos ingleses.
Sin embargo, acá y allá, aparecen grupos punks. Ellos no necesariamente saben que son punks, pero lo son.
El 21 de de agosto de, 1976 se celebró en Mont-de-Marsan un festival autoproclamado el primer festival de punk rock europeo'. A iniciativa de Eric Zermati, su alienación incluye a The Damned, Shakin'Street, Asphalt Jungle, Bijou. Este evento es muy sintomático de la (falta de) una escena francesa en la época. Aunque miles de personas hoy en día afirman haber sido testigos de este cartel hermoso, de el trasfondo de la leyenda, la asistencia no superó las 600 o 700 personas. Un éxito, pero el público es mayoritariamente español e Inglés. Resultado de la presión y el desdén de los medios y la prensa francesa (Rock & Folk, indicando lacónicamente: "El festival de Mont-de-Marsan no fue cancelado")."
The Damned en el backstage del primer Festival de Mont-de-Marsan, 1976. Uno de los pocos -sino el único- grupo punk que integró la grilla inicial.

(…) Algunos grupos aparecen, siendo precursores de Les Dogs de Rouen, Metal Urbain, Stinky Toys (donde encontramos Elli Medeiros y Janco, quienes obtendrán éxito en su posterior reencarnación), Gazoline, los Guilty Razors. También podemos mencionar a Asphalt Jungle, Marie et les Garçons de Lyon, Starshooter y Olivensteins de Rouen.
Esta escena francesa, mayoritaraimente de parisinos para parisinos,  no puede penetrar mucho en Francia (Stinky Toys, metal Urbain), Gran Bretaña será la salvación para publicar los registros y encontrar escenarios. Francia está resagada en la escena del rock, tanto en términos de estructuras (salas de conciertos, estudios de grabación), como en la cultura misma. Los grupos son aislados, no existe una red para transmitir esta escena. ´No estábamos al tanto de lo que ocurría más allá de nuestro barrio' es un lugar común en las entrevistas a grupos de esos años. 1979 fue un punto de inflexión en la evolución de la escena en Francia. Hablamos (a veces con un cierto esnobismo) de la segunda ola del punk, tanto en Inglaterra como en Francia. El grupo francés nacido ese año se está alejando de este mismo dandismo, en relación a los grupos de la primera ola francesa. Piensan que muchos de los 'originales' 1977-1978, no son punk. Los grupos son más salvajes en 1979. Incluidos, entre otros O.T.H. Oberkampf, La Souris Deglinguee, Les Cadavres. La escena inglesa también cambia, con la aparición del Oi!
Entre 1976 y 1979, la suerte está echada, se siembra la tempestad, pero queda mucho por hacer, incluyendo la cosecha de lo que la tormenta dejó."

Arno Rudeboy - Nyark nyark ! Fragments des scènes punk et rock alternatif en France. 1976-1989

 Titus y "SuperDupont" (apodo tomado de un personaje de historietas local que parodiaba a Superman), dos punks que desde 1976 meordeaban la zona parisina de Les Halles



"Aunque en Estocolmo Sex Pistols llene dos noches The Happy House y luego haga lo mismo en Copenhague, y aunque sobre Mont-de-Marsan esta vez converjan 4000 chicos, en ambos casos, por el momento, se trata de trendies (seguidores de tendencias). Jóvenes que se visten, piensan y reaccionan a la manera punk porque están de vacaciones y porque es la moda. Adhieren a su filosofía y sin saber por qué. Otros veranos han actuado similar pantomima con el vestuario hippie o la actitud retro-decadente. La causa es siempre la misma: no quieren quedar out (fuera) de la época, lo que les cuentan las revistas que está pasando en Gran Bretaña y los Estados Unidos. En otras palabras: Se hacen punks para olvidar su complejo provinciano.
Si en Londres el movimiento punk se extiende en las clases menos favorecidas (jóvenes que dejan los estudios y no consiguen trabajo), en Francia se instaura en un medio más rico: los informados. Solo hay punk en un festival a 800 km de París o para los que pueden pagarse la admisión a discotecas exclusivas y caras como el Gibus, el Club 7 o Regine, en París. El único reducto barato para adolescentes es el Golf Druot, y éste sólo los sábados tiene algo de punkitud. En algunos cafés de boulevard Saint Michel hay ambiente punk regularmente. Luces de neón, bruma y cerveza para lulús (chicos pesaditos). No son muchos: Ex teds que han cambiado su vestimenta por el pnuk-chic. Socialmente no juegan el rol chocante de los ingleses. Más bien, parecen bufones. Si 'el que pasa' mantiene unos segundos la vista sobre ellos, finalmente sonríen. La prensa francesa, ocupada en digerir la muy posible instauración de un régimen socialista, no sabe aún como calificar el fenómeno. 'Estado final de la decadencia europea', 'Anticipo del fascismo que se avecina', 'Complot de la derecha para asustar a los votantes de la clase media…', el periódico Le Monde entiende que esa 'infantil, ingenua y aparentemente inocente provocación es enemiga de la sociedad, cualquiera que sea el partido que gobierne. Significa –recalca Le Monde-, algo difícil de controlar que el desorden: son la cara del pesimismo'.
'Somos extremistas, estamos en rebeldía contra las instituciones', dice Tristán, cantante de Guilty Razors, grupo de punk rock francés. Sus palabras no aportan nada original al pensamiento punk que no haya sido dicho y gastado por sus colegas ingleses o americanos. La música de Guilty Razors, 1984, Asphalt Jungle, Metal Urbain, Warm Gun, Strychniner, Vinyl Lipstick y una docena de grupos de punk rock también resulta impostada (o importada). Fieles al rock que dicen rechazar, en vez de profundizar su desesperación en su propio idioma, cantan en inglés las mismas temáticas de la new wave. Las esvásticas son para ellos un tabú: en casi todas las ciudades quedan aún marcas de los 'boches' (alemanes durante la ocupación). Símbolos opuestos, como podrían ser la iconografía de la izquierda, son usados por la juventud no-punk en otras formas de expresión (pintura, cine, revistas, etc.). La alternativa ecológica está copada por la generación de mayo del 68. Al punk francés solo le queda el elogio de la polución, si quiere hacerse odiar en la tradición punk. Apurar la destrucción como una manera de sobrevivir. Sus canciones son textos a la imagen y semejanza de una civilización sintética donde la vida es cada día más programada por la electrónica.  Las consecuencias son imprevisibles. Aman las novelas policíacas, todo lo que sea hard-core, los films de horror clase B, las tiras cómicas, la Coca-Cola y cuanto la sociedad consuma en cantidades. En el festival de Mont-de-Marsan y en algunas discotecas de París, se presentan grupos imitadores de punk-rock o bien contratados en los Estados Unidos o Inglaterra (The Clash, The Damned, Richard Hell…). Todos los franceses cultos hablan del punk y hasta Lui (el play-boy del grupo Filipachi) le dedica nueve páginas. Sin embargo, es difícil que Francia produzca un fenómeno de punk local de características originales."

Juan Carlos Kreimer – Punk, la muerte joven.


L.U.V. (Ladies United Violently o Lipstick Used Viciously, según la ocasión) Grupo punk integrado por chicas que no publico de manera oficial. En la foto dos de sus integrantes, Fury y Aphrodisia Flamingo.


"Francia era realmente gris, nada pasaba. La gente iba a sus trabajos diariamente, eran viejos hippies usando marcas estadounidenses, uniformes verdes o grises. Aquello era aburrido.  La mayoría de las cosas giraban en torno de quien podía tocar la mayor cantidad de notas en un segundo, en vez de tocar música con emoción.
Cuando nosotros comenzamos, en Francia no había mucha música. Solo resabios de los sesentas. Poca gente estaba interesada en MC5, The Stooges o New York Dolls, y ese es el por qué comenzamos a interpretar este tipo de música. Todas esas bandas tocaban en Paris para un máximo de 1000 personas. Lo mismo sucedía en Inglaterra. Algunos mostraban interés en el rock de los primeros años, en música para bailar, emborracharse y pelearse. Nosotros nos interesábamos en la música en vivo y no en algo para escuchar en casa fumando un porro. En la mayor parte de los conciertos de ese tiempo, veías gente sentada en el piso. The Velvet Underground comenzó la escena punk en Paris. Muchos franceses como yo ingresamos al rock estadounidense más áspero a través de ellos.
Había otros grupos dando vueltas.  Little Bob Story era mas un conjunto de Pub Rock, tipo Eddie and The Hot Rods. Ellos eran rock, pero no exactamente lo que yo quería tocar. Estaban también los Stinky Toys, quienes comenzaron como una banda de punk rock, ellos dijeron que no eran punk y se volvieron más pop. Eran más exclusivos, tocando en fiestas de gente rica. Barclay Records fue el gran sello independiente de la época. Casi firmamos con ellos, pero lo hicieron con los Pistols. Comenzamos a ensayar a fines del 75 y nos metimos de lleno en el proyecto, propiamente, en 1976.
Dimos un concierto en diciembre de ese año. Los primeros recitales, en general, terminaban con peleas entre un puñado de asistentes. La mayoría de los que asistían, tenía pelo largo y un estilo agresivo.  Querían pelear con nosotros y nos corrían a la salida del local. Lo gracioso fue que el antagonismo entre el publico que venía a vernos, terminó cerca de un mes después, cuando todos empezaron a venir con el pelo corto y vestidos como punks. Para entonces, el punk se había convertido en un uniforme.

Había algunas bandas en Paris como Stinky Toys y Warm Gun. Habría cerca de diez bandas en Paris, pero pocos músicos, que tocaban en tres bandas al mismo tiempo.

Eric Debris, integrante de Metal urbain, en Punk Rock: An Oral History, de John Robb.

Punk en Francia: Orígenes, testimonios y lecturas de la escena. Parte 1

Punk de la noche parisina. 1977



"La historia del punk rock se ha convertido en un asunto decididamente británico, a través de sus muchas revisiones, con los Sex Pistols proporcionando su anarquía en el Reino Unido, junto al emblema principal: la Reina con un alfiler de gancho atravesando boca.
Cierto es, también, que los estadounidenses fueron pioneros, con su escena en el venerado club punk de Nueva York CBGB, donde bandas como Blondie, Television y The Ramones se subían al escenario desde 1974. Pero el impacto social del punk británico fue más profundo y sus ramificaciones más duraderas.
Hay, sin embargo, otra parte esencial de la historia que ha sido olvidada por todos menos por el conocedor más acérrimo, y esa es la contribución de los franceses.
'¿franceses?' Mas oui
'El punk rock hubiese sucedido en el Reino Unido sin Francia', dice Andrew Hussey, director de cultura francesa y estudios comparativos en la Universidad del Londres Institute en París.
'Pero sin los franceses, sin sus grandes ideas, su política y su fanatismo, el punk rock en el Reino Unido no habría sido más que viejos rockeros con pelo corto'.
Él cree que la actitud de confrontación y gran parte del pensamiento detrás del punk vino del otro lado del Canal de la Mancha y no del Atlántico.
'La verdadera influencia del punk rock francés radica en las ideas, el estilo y la elegancia despiadada. Nunca produjeron bandas como The Clash o Sex Pistols, pero lo que hicieron fue introducir la verdadera política en el punk'.
Las raíces de esas políticas, dice Hussey, se encontraban en un movimiento de intelectuales y rebeldes que fue conocido como los situacionistas.
Estos personajes, encabezados por el extraordinario rebelde Guy Debord, estaban empecinados con la subversión cultural, cambiando el mundo a través del arte y las ideas.
Disfrutaron de su momento más notorio al proporcionar el músculo filosófico de las revueltas de mayo del 68, en Paris, cuando estudiantes y trabajadores salieron a las calles para enfrentar al Estado.
Era una revuelta contra la autoridad, el entusiasmo juvenil frente a un status quo esclerótico, y fue una inspiración directa para el punk."

Imagen de un volante situacionista distruibuido durante mayo de 1968 en París, en el cual se inspiró (entre otras fuentes) el diseñador Jamie Reid para crear la famosa portada del single de Sex Pistols de 1976, God Save the Queen.



"Ahora divinizado como, posiblemente, el individuo más importante del punk, Malcolm McLaren, que se convertiría en el manager de Sex Pistols y ayudaría a cimentar el estilo del punk, era por  entonces un influenciable joven rebelde que buscaba su dirección.
Como buen francófilo, fue a Francia siguiendo los disturbios y fue seducido por carteles y consignas situacionistas como: 'Sea realista, exija lo imposible" y otros que más tarde irían directamente a las letras de Sex Pistols, como 'Vacaciones baratas en la miseria de otras personas' Y 'Sin futuro'.
El pensamiento situacionista, dijo McLaren, "estaba desangrandose desde París a Inglaterra", y pronto otros tomarían nota de esto.
Por su parte, el hombre detrás de la escena punk de Manchester, Tony Wilson, nombró a su club como The Hacienda después de leerlo en un texto situacionista, mientras que quien sin duda fue el artista gráfico más importante del punk, Jamie Reid, se convirtió en un maestro del detournement, volviendo imágenes directamente contra ellas mismas y transformándolas en Armas
Quizás el ejemplo más famoso fue su portada para el reconocido single prohibido de Sex Pistols, God Save the Queen."


                

Bazooka fue un "comando gráfico", activo principlamente entre 1974 y 1978. A través de sus propias publicaciones primero, como Un Regarde Moderne, Bien Dégagé sur les oreilles o Activité sexuelle: Normale!, y de su colaboración en Libération luego, intentaban sacudir lo más conservador de la sociedad, escandalizando a muchxs que se sentían blanco de sus críticas. Echaron mano a técnic ascomo el collage y el cut -up (o detournement, en término situacionistas), viendose involucrados de lleno con su actividad. De él formaron parte Kiki Picasso, Lulu Larsen, Olivia Clave (que aparecen en la foto de arriba, a la derecha), Loulou Picasso, Jean Rouzaud y Fury.



"Uno de los productos naturales y, a la vez, uno los grandes males de la vida occidental, era el aburrimiento, sentimiento compartido por situacionistas y punks.
Eric Debris, de la banda parisina Metal Urbain dijo: 'Todo era blanco y negro, la televisión estaba en blanco y negro, las calles estaban en blanco y negro.
La vida cotidiana era extremadamente aburrida, sentías que la gente necesitaba un empujón para que se sintieran vivos. La idea era raspar la olla y ver lo que había y, por supuesto, la gente en Inglaterra estaba haciendo lo mismo'.
En Nueva York, los proto-punks de EE.UU. buscaban también inspiración gala.
La 'madrina' punk estadounidense, Patti Smith, Estaba obsesionada con el escritor francés Jean Genet y el poeta Arthur Rimbaud, mientras que el guitarrista Thomas Miller se convirtió en Tom Verlaine (en honor del poeta Paul Verlaine, amante de Rimbaud) y montó la banda Television con Richard Hell. El pelo y las ropas desgarradas se convirtieron en un look influyente, siendo a la vez una reverencia hacia los poetas de fin de siglo.
Pero no era sólo una historia de influencias, solamente. La propia escena punk de Francia estaba tomando forma, un poco antes que en el Reino Unido.
Bandas francesas como Metal Urbain y Stinky Toys comenzaron a actuar en 1975 y pronto le siguieron artistas como Marie et les Garcons, Asphalt Jungle y Gazoline.
El primer festival punk de Europa tuvo lugar en Mont-de-Marsan, Aquitania en 1976, y fue organizado por Marc Zermati.


Marc Zermati, dueño del sello Skydog, de la disquería Open Market y organizador del autodenomiando "primer Festival Punk Europeo de Mont-de-Marsan" en 1976.


"Zermati dijo que los franceses se sentían cerca de la escena estadounidense: 'El verdadero movimiento punk empezó en Nueva York y llegó a París antes que al Reino Unido porque estábamos realmente conectados con Nueva York ... fue emocionante porque pensábamos que estábamos conspirando contra el establishment.'
Cuenta que fue en su tienda de discos en Les Halles, París, donde persuadió a McLaren de llamar al movimiento punk en lugar de New Wave, denominación que McLaren prefería por su referencia al movimiento francés 'Nouvelle Vague' de los años 60.
Las bandas francesas no eran exactamente iguales a las mejores de sus homólogas extranjeras, lo cual quizás explica por qué su contribución ha sido en gran parte olvidada.
Pero significaron un gran paso adelante para la música popular en el país.
Los Estados Unidos y el Reino Unido habían sido los líderes del paquete musical desde el nacimiento del rock and roll, mientras que Francia se quedó muy atrás, proporcionando sombrías refritos de sucesivos movimientos musicales mucho después de que esas escenas se habían convertido en pasado en su tierra natal.
Con el punk, por primera vez, los grupos franceses se metieron de lleno en la cuestión desde el principio,  indiferentes y, a la vez, profundamente comprometidos con la causa.
La cantante de Stinky Toys, Elli Medeiros, dijo que era una escena muy unida y fuerte.
'Todo tenía tanta energía, como si estuvieras gritando todo el tiempo', dijo.
'Era un poco como imaginabas que debía haber sido en los años 30 o 50, no en la música, sino en aquellos momentos en los que realmente hubo un movimiento donde todos se conocían y siempre estaban juntos. Así fue en el 75 Y el 76. Era como un mundo aparte. Tenías a París y luego tenías 'nuestro' París. Nuestra música y nuestra moda, nuestro propio mundo dentro de la ciudad'.
Ahora el extraordinario rebelde Guy Debord ha sido proclamado un 'tesoro nacional' por el estado francés, y, aparte del hip-hop, la música rara vez es el vehículo de rebelión que ciertamente fue entonces.
Remi Pepin, cuyo libro Rebelles examina el punk francés, dijo: 'La idea era crear cosas fuera del caos. Definitivamente formábamos parte de una revolución. Estábamos en contra, ese era el punto'."


Texto para The Guardian de Geoff Bird, productor del programa


Marie-France, Patrick Eudeline y Alain Pacadis. Caras recurrentes del inicial punk parisino.


"El movimiento punk existía en París antes de la explosión en Londres de 1976: Durante 1972 en la revista Rock & Folk, Yves Adrien firmaba su sección 'trash' bajo el pseudónimo de Eve 'Sweet Punk' Adrien. Estaban inspirados en los artículos de Lester Bangs, de la revista estadounidense  Creem, y Nick Kent, del NME inglés. Su estilo, subjetivo, prejuicioso y a veces cargado de mala fe, se caracterizaba por ser una reacción contra el movimiento hippie. Firmarán su manifiesto en el Rock & Folk No. 72, de enero de 1973, titulado 'Yo canto rock eléctrico', 'para aquellos que aman el rock violento, efímero y salvajemente adolescente'. 'Los adolescentes prefieren el rock bubblegum al marxismo, los divierte... la aventura izquierdista no es, dentro del concepto eléctrico / musical que nos incumbe, más importante que la moda del twist o de los zapatos de plataforma'. Sus héroes no eran los Grateful Dead o Génesis, pero si los Stooges, los Flaming Groovies, Kim Fowley o los New York Dolls. Por su parte, Marc Zermati abrió en Les Halles, el Open Market junto a Jacques Dauty, (…) primera en Rue du Roule, luego en Rue des Lombardos, donde vendía discos de estos grupos. ¡No era recomendable llegar y pedir lo último de Yes o Genesis!
Luego, Yves Adrien tuvo discípulos como Patrick Eudeline, quien por entonces comenzaba como crítico de rock en la revista en Best, o Alain Pacadis con su columna semanal 'White Flash' en Libé. En el 73, los New York Dolls asolaron París con dos conciertos en el Olympia y una fiesta en lo de Serge Kruger, que duró 5 días.
En 1975, Michel Esteban, de regreso de Nueva York, funda Rock News, con Lizzy Mercier, una revista enteramente consagrada al movimiento Punk que comenzaba a asomar, especialmente en Inglaterra y Nueva York, con Patti Smith, Television, Richard Hell, Mink DeVille etc. Su tienda donde se vendían remeras de rock, Harry Cover, en la Rue des Halles, más tarde se convirtió en el lugar de encuentro de las primeras bandas de punk de París, con una habitación en el sótano que serviría de sala de ensayo.”

Tres punkettes parisinas: Caroline Grosos, Janie Jones (Cuyo nombre real era Anne Symour, quien trabajaba en la tienda Harry Cover) y Miss Odile (del Contingent Anonyme)



También de regreso Nueva York después de la separación de su grupo Flaming Youth, Elodie Lauten, la primera musa de parisina del punk, formó un grupo con Janco y con los hermanos Boullanger y dio algunos conciertos antes de retornar, disgustada, a nueva York, donde se convirtió en una compositora de música contemporánea reconocida.


Alain Pacadis, Jacno (luego fundador de Stinky Toys) y Elodie Lauten, tres de los principales mentores de la temprana escena punk francesa, posando junto a la Torre Eiffel en 1975.


Durante el verano del 76, gracias a Marc Zermati, se llevó a cabo el primer festival de punk de Mont-de-Marsan, con, entre otros, Eddie and the Hot Rods y, del lado francés, Shakin'Street, Kalfon Rock Chaud, Bijou y Little Bob Story.
En  septiembre de 1976, Pierre Benain organiza el primer (y último) de los conciertos de Sex Pistols en París, en el Chalet du Lac del Bois de Vincennes. Fue en ese momento que la explosión se produce: El  77 fue realmente el año del punk con, por ejemplo, aquel festival en el Palais des Glaces, donde se pudo ver a The Clash, Damned, The Jam, Generation X, y por el cual Yves Adrien dejó su largo exilio de Verneuil donde no escuchaba más que Sinatra. Al mismo tiempo, aparecieron muchos grupos punk parisinos, algunos de los cuales estaban en gestación desde hacía bastante tiempo: Stinky Toys, Asphalt Jungle (el grupo de Patrick Eudeline) Angel Face, Metal Urbain, Loose Heart... Estos grupos celebraron un mini-festival en el teatro Mouffetard.
Ese año, había fiestas todas las noches, o casi todas, en lugares sórdidos o que eran organizadas por niños multimillonarios que querían 'hacerse los punks'. Incluso tuvimos la oportunidad de tener una fiesta punk en el Régine,  del bulevar de Montparnasse (Varios punkies llegaron en gran número, pero no pudieron entrar) (…)  La mayor parte de los primeros punks eran muy amables, sensibles, delicados, a menudo tímidos, lo cual contrastaba con la violencia de su música y sus letras."
(…)


Fuente: www.paris70.free.fr/punks.htm



Afiche promocional del autodenominado "Primer Festival Punk Europeo" en Mont-de-Marsan, Francia, durante agosto de 1976. Aún incluye a The Mirrors, una banda armada para la ocasión, que incluía a Richard Hell (Que no fue) y a Nick Lowe. También comete el error de citar a Gorillas como escoceses, cuando eran originales de Hammersmith, Londres.

"MONT-DE-MARSAN (año 1)

El festival es un productod e Marc Zermati, director de Skydog (sello independiente francés especialista en piratear grabaciones hechas en directo). Lo conocí en 1974, en casa de Gui Senghor, hijo del presidente de Senegal. Marc tiene un negocio en la rue des Lombardes, en París, donde pueden consegurise todos los fanzines de rock publicados en cualquier lugar del mundo y discos simples de oldies inhallabales. Nunca supe si su origen es italiano o argelino, pero reúne la picardía de los primeros y la visión del absurdo de los segundos. Es, además, infatigable. Solo puedo atribuir a su tendencia a no ir directamente al centro del problema que se haya perdido a Sex Pistols de su festival. Quizás tiene presiones municipales, o quizás tiene que elegir entre ellos y Eddie & The Hot Rods, mortalmente enemistados desde que compartieron una velada en el Marquee, de Londres. Sex Pistols les ha copiado el sentido del nombre (hot rods es otra manera slang de llamar al sexo masculino), arrebatado la supremacía del movimiento y arrojado sillas mientras ellos actuaban.
Lo cierto es que el 20 de agosto de 1976, sólo 20 músicos, managers, periodistas, gente de las compañías discográficas y unos 150 kilos de equipos llegan en autobús prvenientes de Victoria Station a Mont-de-Marsan, un pueblo en el sur de Francia, a unos setenta kilómetros de Burdeos, no muy lejos de la frontera con España. Es difícil ubicarlo en los mapas, pero por haber agrupado por primera vez a una decena de grupos punks y no punk, los jóvenes lo consideran una referencia histórica.
La típica placita del centro no se puebal de camperas de cuero, cabellos anaranjados ni hay huellas de sangre. Tampoco pasan muchos ni los más representativos grupos por su 'desorganización'. Si algunos recordarán el encuentro, además e los 800 o 1000 jóvenes que convergen sobre el lugar y los periodistas obligados a citar ese primer festival, son los dueños de los hoteles. Por primera vez en la historia del pueblo están los tres completos al mismo tiempo y con jóvenes durmiendo hasta en los pasillos y salas de recepción. Las guardias del hospital también recordarán el evento: deben atender dos docenas de sobredosis (...) No es clima de paranoia, sino de anfetaminas el que domina escnearios, butacas y ambientes en Mont-de-Marsan."

Marc Zermati 

"Al igual que Sex Pistols, tampoco llegan al lugar Richard Hell, Talking Head, Graham Parker & The Rumour y otras atracciones internacionales anunciadas. Del autobús inglés solo descienden Eddie & The Hot Rods, The Pink Fairies, Roogalator, The Tyler Gnag, The Damned, Nick Lowe. En París, Zermati recluta algunos grupos desconocidos para demostrar que la fiebre punk no es un fenómenos inglés exclusivo. Trae a Il Baritz, Kalfont Rockchaud, Bijou, Shakin' Street, Little Bob Dtory y Pashion Force.
El sonido francés que inaugura el festival se escucha solemne, incogruente e inofensivo como las papas fritas que el público va a cmoer en la cantina mientras ellos tocan. Il Baritz demuestra ser un grupo trabajador, pero de baja inspiración y aún volcado a la tradición Rolling de querer seducir al segundo o tercer acorde. Kalfont Rockchaud, con un cantante de pantalón lila y cintas negras atadas en las rodillas, solo festeja las bromas de un actor de treinta y ocho años (Pierre Kalfont), que aún sueña con verse impreso en las páginas de Salut les Copains (Revista pop que lanzó a Johnny Halliday y su generación, ¿1963?). Bijou, tres caballeros vestidos en correcto blanco y negro, parece una banda de las que se contratan para amenizar cumpleaños. Pese a que en esa época ya hay dos grupos de punk rock producidos en París (Stinky Toys y Asphalt Jungle, inexplicablemente ausentes), de momento es cero al punk francés. (...)
Como saldo, el primer festival de Mont-de-Marsan fija varios puntos a tener en cuenta: el punk rock no nace para ser tocado a la intemperie, en espacios abiertos ni a la luz del sol, ni al aire puro que todavía puede respirarse en algunas apacibles ciudades mediterráneas. Tampoco sirve para grandes confrontaciones previstas para públicos masivos que llegan a consumir una inyección de punkitud durante un fin de semana. Sino..."

Juan Carlos Kreimer, Punk, la muerte jóven.