miércoles, 12 de abril de 2017

Sham 69 (Hersham, Surrey, Inglaterra, 1977) Pt. 3

Habiendo hecho un somero repaso por las aventuras de Sham 69 a lo largo del excitante año 1977, cabría preguntarnos ¿Es acaso más justificable la violencia vivida en sus gigs que la que se generaba en los de Skrewdriver?
No se trata tanto de justificaciones sino de contextualizaciones.En la primera mitad de los años 70 diversos conjuntos que giraban alrededor de la paródica efervescencia glam, contaban -a pesar de lo que podría pensarse- con una amplia afición proletaria, casi hooligan, tal el caso de Sweet, Mott The Hoople o Jook, entre otros. En la segunda mitad del 77, hicieron su irrupción al escenario abierto por el punk rock, algunos grupos conformados por chicxs que, en muchos casos, habían vivido esa etapa precedente. Era una segunda camada de punks cuyos seguidores decían ser de la clase laburante, reeditando de algún modo esa costumbre, en cuanto a la procedencia de los fans antes citada. Pero lo cierto es que, si bien la gran mayoría de estos aficionados -muchas veces agrupados en barras, como en el fútbol- provenía de los suburbios de los grandes centros urbanos británicos, se trataba más bien de borregos recién salidos de la adolescencia, desocupados y que, en busca de algún tipo de identidad o grupo de pertenencia, vincularon pasado y presente a través de la conjunción dos subculturas.Una, cuyos ecos aún se sentían en los barrios periféricos, con sus raíces hundidas en la propia clase trabajadora inglesa que vivió a fines de los 60  el epílogo de la etapa de apogeo del industrialismo, el Estado benefactor y el despegue capitalista de posguerra, tal como era la de lxs skinheads . Otra, absolutamente contemporánea y mucho más diversa en su conformación, aunque adoptando su costado más lumpen, como la de lxs punks. 
Aunque estéticamente uno podía conectar a estos aspirantes a skinheads con los de una década atrás, ya no eran laburantes que esperaban  el fin de semana para ir a bailar ska o que gastaban sus morlacos en pilchas o 7" de música jamaiquina. Aunque seguían manteniendo a los estadios de fútbol como un irrenunciable lugar de ecuentros (por lo general violentos), eran ahora los pubs y clubes que albergaron el auge del punk los que empezaban a recibirlos, entre pintas y brabuconadas.
Jimmy Pursey. 1977
Es decir, lo proletario, la conciencia de clase, podía apreciarse más en algunas proclamas disparadas desde las letras de bandas como Sham 69, Menace, Cock Sparrer o, incluso, los iniciales Skrewdriver, que en aquellos grupos de seguidores, provenientes de los suburbios más castigados por la crisis económica y social de los años 70, que anunciaba el avance neoliberal. Más que una actitud reivindicatoria de las luchas de la castigada clase obrera, se hizo más visible una búsqueda catarquica por parte de estos chicos, frente a un panorama desalentador y frustrante. 
Esta deriva, esta energía que podía pasar por antiautoritaria pero que se volvía difusa por momentos, sería pronto canalizada, tanto por la prensa ávida de sensacionalismo despojado de cualquier encuadre social como por los renacientes partidos explícitamente neonazis. ¿Que vieron estos últimos en estas camadas que las haga considerarlas terreno fértil para sus pretenciones? Difícil es rescatar un solo factor que haya contribuído de manera definitiva a que  -es justo decirlo- algunxs de lxs nuevxs skinheads junto a -es justo mencionarlo también- algunxs punks se encolumnen detrás de las consignas racistas del National Front a fines de los 70. 
De todos modos, a riesgo de plantear caminos lineales, la territorialidad de los skinheadas -el barrio, el pueblo, el equipo de fútbol- que justificaba sus batallas semanales, era un base fuerte para instalar un inicial sentimiento nacionalista que pronto derive en odio al otro, en este caso el extranjerx. Y esx extranjerx se converitría en el motivo por el cual lxs chicxs británicos no podían conseguir trabajo. Así, la violencia encontraba un objetivo hasta entonces difuso. Del apoliticismo que declamaban los originales skinheadas, ahora los convertían en la cara de un resurgir fascista que de Gran Bretaña se expandería al resto de Europa. Por suerte esto no fue tan monolítico, pero implicó una batalla sinuosa por revertir tal imagen.
Así mismo, lo que pocos meses atrás era provocación punk, salida de las tiendas de King's Road, apelando a una imaginería filo fascista que incomode a la hipocresía de la genreación de sus padres, acudiendo a brazaletes con esvásticas o prendedores con cruces gamadas, ya no hacía ni cosquillas en la segunda mitad del 77, corriéndo peligrosamente los límites entre quienes los llevaban como elemento de shock, por ignorancia o por simpatía. De estas ambivalencias también trataron de sacar tajada los partidos de extrema derecha.
Pero más allá de los ámbitos de coptación, era en el descontento de los epicentros obreros, donde se intentaba minar la conciencia de una clase cuyos intereses decían defender. Por supuesto, lejos de eso estaban.  Estos pendejos, desocupadxs ellxs e hijxs de desocupadxs muchas veces también, iban a ser la carne de cañon, más que las "fuerzas de choque", de grupúsculos que de otro modo no hubiesen encontrado eco en la sociedad -lo que no significa que la xenofobia y el odio indiscriminado a lo diferente no estuviese ampliamente presente entre lxs ingleses-. Se nutrieron de la crisis y de la descomposición social que el capitalismo generó en esos años. Pero las repercusiones a todo este proceso, corresponden más a los años posteriores a 1977.



Retomando la pregunta incial, para lxs que miraban de afuera solo se trataba de bandas mas o menos parecidas, en cuyas presentaciones solía producirse algún quilombo. No importaba que se llamen Sham 69 o Skrewdriver. "Evidentemente algo del mensaje de estos grupo contribuye al caos que se genera a su alrededor", podía ser un razonamiento extendido por esos días. La contemporaneidad con los acontecimientos, la falta de distancia para con ellos, podía entenderse como un obstáculo para advertir las diferencias entre los grupos en cuestión. Cuarenta años después, y a la luz de las respectivas trayectorias, queda todo más claro. Sin embargo, ya entonces existía la posbilidad de entender que aunque el perfil de los públicos coincidiera en un comienzo, no se trataba de lo mismo. Puede achacársele a Jimmy Pursey haber insistido demasiado en su política de no echar a nadie de sus conciertos, cualquiera sea el motivo. Este también era un punto de coincidencia entre ambos grupos, que decían "reflejar la realidad de las calles". La diferencia sustancial radicaba en que Pursey confiaba casi obstinadamente en la capacidad de su discurso para convencer a quienes se imponía por medio del odio, de que lxs enemigos no estaban en un gig punk.. Pero como dijera Buenaventura Durruti, "al fascismo no se le discute, se le destruye". Ian Stuart, el líder de Skrewdriver, por su parte, simplemente deambuló por un sendero que pasó de la indiferencia a la simpatía frente a estos gestos fascistas cada vez más comunes en sus recitales. Por lo que su posterior rol en el rebrote neonazi, aprovechando el descontento de los secotres populares y de cierta subcultura juvenil, no solo en Gran Bretaña sino en el resto de Europa, no pudo haber sido resultado de la casualidad.
Dejando de lado el contrapunto de Sham 69 con los impresentables de Skrewdriver -en tanto expresiones de la nueva camada del street punk-, surgen en el camino otros interrogantes.


The Clash también intentó plasmar la travesía de ser unx chicx en la crítica Inglaterra de 1977. "What's my name", "Career Opportunities"y la gráfica "White Riot" son claro ejemplo de ello. Pero a su vez  estaba clara el objetivo de direccionar la furia primal del punk, dandole a la rebelión cierto marco político. Un posicionamiento. Y eso hizo que sus shows -llenos de pibxs de suburbios proletarios como en Sham 69-  no fueran objetivo frecuente de los neonazis. Pursey y compañía advirtieron un poco tarde lo importante de afianzar ese posicionamiento. Mientras, seguían creyendo que podía generarse una cofraternidad entre los que estaban arriba y abajo del escenario por el simple hecho de compartir orígenes, se estaba perdiendo de vista la conflictividad latente que atravesaban los sectores populares y más vulnerable de la sociedad inglesa de la época, de lo cual sacaría tajada como siempre la élite dominante, tal cual lo demostrarían los resultados electorales de fines de los 70.
Lo que parece quedar claro es que los Sham 69 de 1977 no eran deliveradamente vende humo y buscadores de "un público". Aquellxs que se sentían identificadxs con sus canciones, irían a verlos, sean estxs punks, skinheads o nada de eso.
Seguramente un solo testimonio no sirva para ilustrar la diversidad de los seguidores del conjunto oriundo de Hersham. Aunque sí suma en la intención de revisar, desde distintas perspectivas, los procesos que involucran al fenómeno punk.
Nigel B, un fan de Sahm 69, declaraba en el año 2008:
"Amaba a Sham 69. Fueron la banda punk que vi más veces que cualquier otro en los embriagadores días del '77 -'78. Yo era demasiado joven para ver a los Pistols en el '76, y ellos aparecieron a comienzos del 77, justo antes de empezar a ir a conciertos. La primera vez que vi a Sham 69 fue en el 100 Club. Había 10 personas en la audiencia: mis dos compañeros, 7 skinheads y yo. Más temprano, ese mismo día, Sham 69 había firmado con el sello  de Mark P Step Forward . Los skinheads le reclamaban a Jimmy Pursey haberse "vendido". Jimmy respondió con lo que sería una mezcla familiar de súplica y sinceridad -este estilo iba a ser más frecuentemente utilizado para tratar de detener a las hordas que se trenzaban en peleas-, aunque en esta ocasión Jimmyles recriminaba  que "no estamos vendidos". Las cejas distintivas de Jimmy siempre se usaron con gran efecto cuando estaba tratando de convencer a una multitud indisciplinada de seguir sus sugerencias.Me quedé impresionado con Sham en ese concierto del 100 Club. Jimmy Pursey era un hombre comprometido y apasionado. Grandes melodías, grandes letras, gran actitud y sentimientos simples. ¿Quién podría discutir la frase "es sólo una falsificación, no se equivoquen / una estafa para mí, un Rolls para ellos"?Step Forward, por supuesto, lanzó más tarde el excelente EP I Don't Wanna / Red London / Ulster Boy. Un fragmento original de magia punk.De alguna manera, la popularidad de Sham 69 pareció aumentar dramáticamente durante los siguientes meses, al igual que el número de skinheads que aparecieron en sus conciertos. Las peleas y los skinheads se volvieron cada vez más intimidantes y el ambiente de celebración de 'nosotros contra el mundo' dio paso a la situación de 'música para ir a pelear'. Siempre he sido un amante no un pelear.Mi último concierto de Sham fue en la Roundhouse en el Otoño del 77. Al menos la mitad de la gente eran skinheads, más muchos otros merodeando afuera sin entradas. Una pandilla intentó meter un camión en reversa por una de las salidas de incendios, con la intención de entrar. Ese recital fue muy violento y no volví a ver a Sham tocar en vivo de nuevo. Coincidentemente, el concierto fue filmado para The Old Grey Whistle Test. El clip que mostraron incluía a Jimmy dandole a un joven punk que estaba adelante los rstos de su cerveza. Ese joven punk era yo. Cualquiera que haya tenido la suerte de experimentar de primera mano la emoción del punk rock en Gran Bretaña durante 1977, estará de acuerdo en que Sham 69 fue uno de los mejores grupos. Hoy en día la gente parece recordarlos por sus éxitos ligeramente caricaturescos, como 'Hersham Boys', 'Angels With Dirty Faces', 'The Kids Are United' y 'Hurry Up Harry'. Pero las primeras canciones -cosas como Borstal Breakout, Ulster Boy, Rip Off, What Have We Got, Tell Us The Truth, Questions and Answers- estaban entre las mejores del punk británico."


Fuente: www.punk77.co.uk

Sham 69 (Hersham, Surrey, Inglaterra, 1977) Pt. 2

Desde mediados de 1977, Sham 69 comenzó a tomar un intenso ritmo de presentaciones en diversos espacios del circuito punk, desde los más clásicos a los más ocasionales.
En uno de estos conciertos, se dice que se hizo presente un viejo amigo de Jimmy, que supo ser un skinhead cuando esta subclutura asomaba por Inglaterra a fines de los 60, y que cuando Pursey lo reconoció le dijo “Oh, los skinehads están de vuelta”. Se ve que siempre ocurre que lo que diga el frontman de una banda es tomado como ley.  Y así fue que al concierto siguiente, un púber rapado le gritó (como buscando complicidad con Jimmy) “Los skinheads están de vuelta”. Aparentemente, el cantante se tomó con un poco de sorna la expresión del pibito, ya que habiendo sido él mismo uno de ellos cerca de 1969, no daba demasiada entidad al supuesto resurgir de la expresión. El sarcasmo fue trasformado en declaración de principios, y se divulgó que Jimmy menospreció la originalidad de los novatos skins.
J. Cain, J. Pursey, D. Treganna y D. Parsons. Sham 69, 1977

Así, durante el último tramo de 1977, los recitales de Sham 69 eran exitantes por la energía que ellos trasnmitían desde el escenario, pero esto comenzó a verse opacado por una sucesión de hechos violentos que protagonizaban, en su mayoría, estas nuevas camadas rapadas, las cuales  intentaban encontrar en los gigs punks la justificación de cierta ira acumulada. Si bien los pelados no eran tipos que esquivaran los golpes, para Pursey y otros más veteranos, ser skinhead era algo más que salir a pegarle a la gente todos los días. Jimmy tenía consciencia social y sabía leer el clima en el que aquello se cocinaba, pudiendo prever sus consecuencias. Una de las secuencias más violentas se dio durante un recital en el cual, no es un dato menor, Skrewdriver teloneó a los de Hersham. 

Paul Winling, un punk habitué del Roxy, recuerda una de estas noches agitadas:
"Sham 69 tocaba el Roxy y había unos quince o veinte skinheads en el lugar. Estaba mirando la banda y dos de ellos empiezan a molestarme un poco e intercambiamos algunas palabras. Se produce un poco de lío y antes de que me diera cuenta, tenía a todos esos giles rodeándome. Me las arreglé para agarrarme con uno de ellos, tirarme encima y empujarlos sobre las sillas de alrededor de la mesa. Intentaron alcanzarme, pero no poduieron, hasta que finalmente un par de porteros se metieron y nos separaron. Pero lo que realmente me calentó fue que ningún otro punk hizo algo para ayudarme. Pensé bastante gracias a ello. Este se supone que es nuestro club y que básicamente estabamos haciendo lo que nos gustaba en él.".

Pero antes de que todo esto explote, Sham 69 se propuso conseguir nuevas fechas y, sobre todo, un sello que les permita grabar y publicar. Fue así que por medio de sus conocidos Menace, se contactan con Miles Copeland, quien fundaba un nuevo sello independiente cada semana. Además del antes mencionado Illegal Records (The Police, Menace), también estaba detrás de otra pequña editora indpendiente apuntada al punk, Step Forward Records (Alternative TV, Chelsea, The Cortinas), original idea de Mark Perry (fanzine Sniffin' Glue y Alternative TV).
Van a sus oficinas y lo convencen de que se convertirán en su banda favorita, pero debía conseguirles una fecha en Londres. Casi sin dudar (tal vez emocionado por la confianza de los chicos de Hersham), los mete en una fecha junto a Chelsea y The Lurkers en el Acklam Hall de Nothing Hill.

Afiche de la fecha compartida con Chelsea, The Cortinas y The Lurkers
Al ser los primeros, cuando salen a tocar advierten que no había nadie, todos estaban en la barra del bar. Entonces Jimmy, se bajó del escenario y se dirigió a esa zona, donde comenzó a arengar a todxs para que regresen a la sala, algo que sorprendió a la mayoría, pero que acabrían agradeciendo. Entre estos espectadores estaba un John Cale curioso por seguir de cerca el desarrollo del punk inglés. Tanto que se metía a producir grupos, sin importar cuan perdurable sería su legado. Así lo hizo con Menace (como comentábamos antes) y lo haría también con Sham 69, con quienes quedó encantado. En julio firman el contrato por dos singles con Step Forward y en agosto entran grabar en los Pathway Studios, considerados por algunxs el "lugar donde nació el punk inglés", ya que ahí Damned grabó su debut "New Rose".
El single incluiría tres canciones: "I don't wanna, "Ulster" y "Red London". Un gran debut, a pesar de nos er muy tenido en cuenta y de no presentar un sonido particularmente original. Sin embargo hay en sus canciones una instantánea de época. Sin poesía ni metáforas, con descontento y energía, a los golpes. Tras la grabación, el bajista Albie "Slider" Haskell, dejó el grupo, siendo reemplazado por Dave Treganna, quedando así configurada la alineación clásica de Sham 69.
Pero como nada podía asegurarles que los discos por sí solos traerían la repercusión esperada, apuntaron otras formas de publicitarse, no buscando la atención de la prensa sensacionalista, sino como manera de dar a conocer la honestidad de su música, sencilla pero frontal.
Fue así que en el mes de octubre, deciden presentar el single con un mini recital en la terraza de la recientemente inaugurada tienda de discos y bar del Vortex, en Hanway St. Es decir, en cierto punto, en las calles, de donde venían. La publicidad la obtuvieron no tanto por su música, sino por el hecho de haberse subido a la terraza equivocada, haciendo que el dueño de la propiedad llame a la policía. Los cuatro integantes fueron detenidos, aunque gracias a la intervención de Copeland, fueron liberados con lo justo para llegar a cumplir con un gig programado para esa noche en Bristol.

Cobertura de Sounds de la accidentada presentación de "I Don't Wanna", en octubre de 1977

I don’t wanna fue el aporte de Sham 69 para el crucial año 77. Sonido rústico, letras que entremezclaban resistencia e inconformismo, más una tapa que resumía el espíritu de esos días: Una captura de Harry Murlowski durante los enfrentamientos de Lewisham, en la que se observa a  un grupo de policías llevándose por la fuerza a un manifestante.

Portada original del single debut de Sham 69

La elección de la portada no sería un dato menor. La foto era una síntesis de lo acontecido el 13 de agosto de 1977 (Casi en simultáneo con la grabción del single), cuando el partido neonazi británico National Front, organizó una manifestación que atrevasaría la barriada de Lewisham, en la cual habitaban gran número de inmigrantes caribeñxs y asiáticxs. La provocación de los fascistas generó la reacción no sólo de lxs vecinxs no británicxs, sino también de partidos y distintas organizaciones que podríamos nuclear genéricamente en la izquierda. Frente a este escenario, el enfrentamiento fue inevitable, mucho más si tenemos en cuenta que la policía no solo protegió a la columna del NF, sino que además atacó a la manifestación anti racista. No hace falta aclarar, una vez más, que intereses custodian estxs miserables uniformadxs.
Manifestantes negros siendo reprimidos por la policía en Lewisham
Decíamos que no era un dato menor, porque el recorrido de Sham 69 en los siguientes meses estaría signado, en gran parte, por el transplante de este clima a sus conciertos. La imagen que ilustraba I don't wanna también reflejaba que mientras laboristas y conservadores aportaban lo suyo al emporamiento de las condiciones de vida de lxs trabajadorxs y la extrema derecha buscaba sacar tajada de ese clima de descontento, quines pagaban con su cuerpo y su libertad las consecuencias seguían siendo lxs más vulnerables.  Algo se ve que generó la tapa, porque Steep Forward deecidió sacarla de circulación en diciembre y remplazarla por una imagen de Jimmy Pursey siendo llevado por la policía la jornada de la presenteación del disco.
Aunque hoy se los siga considerando pioneros de Oi! (cosa que no es del todo errada), creemos que fueron sobre todo continuadores de la línea deel “White Riot” de The Clash.
El año lo cierran con una presentación en el programa de John Peel, en la BBC1, donde dejan cinco temas registrados.
Uno de los primeros punks que depositó su confianza en la propuesta de Sham 69, fue el fanzinero Mark Perry, de Sniffin' Glue, quien en su número de diciembre del 77 decía : 
¿Sabes lo que es un verdadero punk? Un verdadero punk es hoy el tipo que usa pantalones cuyas piernas están unidas por un cinturón o la chica que usa medias de red. Y son éstas las primeras personas que le gritan ‘vendidos’ a mi banda. Porque se mueven en sus pequeños y presumidos grupos atentos a los cambios de la moda... Mi actitud puede parecerte estúpida, porque tal vez fui criado para mantener pendejos con guita... Sham 69 dice exactamente lo que la gente de los suburbios piensa."


Fuente:
The Roxy London WC2: A Punk History, de Paul Marko.
www.punk77.co.uk
www.punkygibbon.co.uk
www.fueraenlascalles.blogspot.com.ar

Sham 69 (Hersham, Surrey, Inglaterra, 1977) Pt. 1

Cerca de Londres se encuentra el condado de Surrey, y en él hay una barriada llamada Hersham. Sobre los pibes de Hersham hablaremos ahora.
Difícilmente se pueda cantar de otras cosas que no sean las vivencias del barrio, cuando venís del barrio. Y ser popular no era bien visto por muchxs punks que se regodeaban en su exclusiva rareza.
Para muchxs la aparición de estas bandas fue una molestia, para otrxs una salvación. Junto a grupos como Cock Sparrer o Menace, sin duda fueron los Sham 69 quienes rompieron el molde con más fuerza. Pero también de una manera que con el tiempo se les volvió inmanejable, en el contexto que ya hemos descripto antes.
Durante la década del 70, James Thimoty Pursey (nacido el 9 de febrero de 1955), más conocido como Jimmy, dividía su tiempo en diversos trabajos temporarios que iban de encargado de una pista de carreras de galgo, repartidor en un mercado a lavacopas. Siendo un adolescente se había escapado de su casa, recalando en Londres y aprendiendo de primera mano aquellas cosas que solo en las calles se pueden aprender para subsistir.
De vuelta en Hersham y, como a muchxs otrxs chicxs, le atraía la idea de conformar su propia banda de rock. Solía ir a ver a sus artistas favortios cuando caían en Surrey y, para hinchar las bolas, se subía al escenario a desafinar ante el centenar de asistentes que le revoleban cosas. Fue una manera de ganar coraje frente a un público hostil. Fue así que, hacia 1975, armó una que brevemente se llamó Jimmy & The Ferrets, la cual más que nada hacía covers de los Rolling Stones y algún que otro tema propia en la línea de los Bay City Rollers, Slik o sus amados Slade. Ellos eran Jimmy en voces, Billy Bostik en batería, Johnny Goodfornothing en guitarra y Albie Maskill en el bajo.
Sin embargo, hacia 1976 Jimmy escucha rumores sobre algunas bandas londinenses que, con las  mismas influencias que ellos, le estaban dando una vuelta de tuerca al rock de la época. Resuena entre ellos, por supuesto, el nombre de los Sex Pistols, pero son especialmente The Clash los que, tras verlos en acción, lo convence que aquello del punk era el camino a seguir. Con el disco debut de los Ramones como úncia referencia en los ensayos, Jimmy decide modificar el rumbo de Jimmy & The Ferrets. Para ello, comienza por un nuevo nombre. Según el mismo Pursey contara en una entrevista con NME, un día vio un grafitti, medio borrado en una pared de su barrio que decía "…sham ‘69". Era un vestigio de los días de alegría, cuando el club local, el Walton & Hersham F.C. , salió campeón de la liga amateur de la temporada 68-69. Además, el año 69 fue el año en que se expandió la subcultura skinhead, un movimiento derivado de los hard mods, cuyos primeros días Jimmy vivió desde adentro, tanto lo malo como lo bueno, viéndose influenciado especialmente por el aspecto musical y estilístico, bases del mismo.
Walton & Hersham Club 1969. Un difuso grafitti de este equipo inspiró a Jimmy Pursey para bautizar a su nuevo grupo: Sham 69
Todo cerraba para que su nuevo grupo se llame Sham 69 (Alguien se atrevió a conjeturar que “Sham” eran las iniciales de “Skin Heads Are Marvelous” o "Skin Heads At Marget", una ciudad costera donde los pelados iban a hacer travesuras. Leyendas...)
Su primera gran oportunidad la tuvieron en marzo de 1977, en el emblemático Roxy Club de Convent Garden, teloneando a Generation X. Aracne Vendetta, quien editaba el fanzine These Things, vio aquella presentación y dijo:

Los Sham no eran tan malos, realmente. El cantante tenían algunos tics a lo Rotten, pero hicieron algunos temas interesantes como ‘Rich Boy’, ‘Get Out’ y la magnífica ‘Borstal Breakout’.
Pero parece que no a todos los integrantes iniciales de la banda, les gustó formar parte de la naciente escena punk. Tal vez ellos aún estaban anclados en el imaginario de viejas escenas. O directamente la música no era para ellos. Pero Jimmy estaba decidió a llevar adelante su anhelo. 
Hacia junio casi todos los miembros originales, excepto Albi Maskill, se habían ido, por lo que tuvo que reclutar nueva gente. Para ello se junto con un guitarrista llamado Dave Parsons, con cuya banda Excalibur, habían compartido fecha en sus comienzos. Dave era un fanático de las escenas mod y glam, por lo que no hubo que convecerlo mucho . Sumado a que le había gustado mucho la energía de los primeros Sham 69. Parsons recrea de la siguiente manera su trayecto hasta recalar en la banda:
La primera banda que vi fue T-Rex en el Wembley Empire Pool. No tenía ni idea de lo que iba a ver ya que fue planeado por un grupo de amigos, pero todo aquello  me hizo volar la cabeza. Debería tener alrededor de 13 años. Formé parte de un grupo por primera vez, mientras todavía estaba en la escuela, respondí un aviso clasificado local y entré. El resto de la banda eran unos 10 años mayor que yo ¡y eso me introdujo en mucha música que nunca hubiese escuchado de otra manera! Un montón de blues, folk irlandés, Stones/ Kinks, Small Faces, etc, etc. Esto realmente allanó el camino para la siguiente banda en la que participé. Formé una banda local llamada Bobalouis, principalmente con amigos de la escuela. Era realmente una especie de banda mod, antes  de que el mod se vuelva a poner de moda. Tocábamos un par de mis canciones, junto a otras de los Stones, Kinks, Credence Clearwater Revival, temas de los Beatles y cosas así.El punk apareció cuando estaba terminando la escuela, a los 16 años, y no hace falta decir que era justo lo que había estado esperando, como cualquier adolescente levantándo sus dedos índice y medio al resto de la sociedad. La idea era que podías subirte a un escenario y decir lo que sientas, como te sientas, de ser anti moda (usando tu ropa de excedente del ejército o la Oxfam), ¡Era una época perfecta! Me gustaron muchas de las bandas que aarecieron ese momneto: Sex Pistols, The Clash (antes de que se volvieran un grupo estadounidenses), X Ray Spex, Eater, los primeros Generation X, etc etc."
Además del ingreso de Parsons, Albi añade a Mark Cain en la batería. Una vez reformada la banda, Dave y Jimmy rescriben algunas de las primeras canciones y compone la mayor parte de lo que sería el repertorio clásico del conjunto. Al fin y al cabo, no se necesitaba tanto tiempo para componer temas tan directos como piña al mentón.  
A partir de junio del 77, la banda adoptó un ritmo de ensayos y presentaciones que apuntalaría su reputación para los meses siguientes.


Fuente: www.punk77.co.uk

The Gonads (Londres, Inglaterra, 1977)

Para reforzar que no se trataba de una cuestión aislada o reservada para un par de grupos, la siguiente banda estará muy ligada a alguien que algunos años después iba a dar formas concretos a algo que sí podría llamarse “movimiento”, con raíces en el más indominable fenómeno del punk. Hablamos de The Gonads, grupo donde supo desempeñarse Garry Bushell, mentor del subgénero Oi!. Pero vayamos por parte.
Como decíamos, a mediados de los 70 muchas bandas de boots boys y suedeheads, derivaciones de los skinheads tras su pérdida de popularidad a comienzos de la década, eran frecuentes en conciertos de grupos de glam rock o pub rock. A partir de estas influencias (The Who, Slade, Mott the Hoople) más algo del humor de los Monty Python (lo que derivaba en algunos sketchs y caracterizaciones durantes sus presentaciones), inician sus pasos por esos años un conjunto formado por compañeros de escuela oriundos de la barriada londinense de Charlton, entre los que se encontraba el antes mencionado Garry Bushell. Originalmente se llamaron Pink Tent, pero no habían terminado de definir su sonido, que se los llevó puesto el vendaval punk luego de ver las presentaciones de Sex Pistols y The Clash. Entonces, como solía ocurrir, Pink Tent cambió su rumb y mutó en uno de los tantos nuevos grupos punks, para pasar a llamarse The Gonads. Los restantes miembros eran Stephen Spanners en guitarra, Al Strawn en bajo y Pete Lunn en batería.
Al principio mezclaban algo de su viejo sonido, con covers de AC/DC (curiosos, ya que se trataba de una banda casi contemporánea y aún en expansión) y Small Faces, pero a la par iban creando su propio repertorio.
La realidad indica que The Gonads no fue un grupo destacado de aquella camada. Tocaron durante el año 77 mayoritariamente en un pub de Charlton llamado Lads of the Village, además de en algunas fiestas a las que eran convocados. Ante la poca repercusión, grabaron y editaron a través de su propio sello, Scrotum, un single que pasó prácticamente desapercibido, llamado Stroke My BeachComber Baby/Big Balls. Sin emabrgo, su herencia hard rock, hacía de su interpretación punk rock algo bastante duro y agresivo, aunque para nada solemne. En sus contadas performances durante el cálido 1977, fueron seguidos por un variopinto contingente que incluía skinheads, punks y hooligans del Charlton Athletic. Ante cierto estancamiento, The Gonads se tomaría un respiro durante el año 78. Su punk grotesco, (punk pathetic, como fueron llamadas varias bandas con cierta tendencia a la ironía durante los 80) no tendría mucho lugar en esta primera ola. Podría decirse que fueron un antecedente de los Toy Dolls, banda que también se vería envuelta en la movida Oi!.
Recién a comienzos de la década siguiente, Garry resucitaría a The Gonads. Era el contexto indicado. Pero ¿Quién era este tal Garry Bushell?

Garry Bushell mostrándole su tatuaje a Je Stummer. 1978.
Éste hijo de un bombero, se vio envuleto desde adolescente en diversos espacios de militancia política. Mientras estudiaba formó parte del National Union of School Students, que apuntaba a abolir el uso de uniforme y los castigos físicos en las escuelas británicas, entre otras cosas. Aunque por entonces lo atrajo el situacionismo, en 1973, con 18 años de edad, se afilió al Socialist Worker Party, un partido trotskista inglés. Allí haría sus primeras armas como periodista para la publicación orgánica del Partido, Socialist Worker. Luego participó en otros proyectos, como la revista de la agrupación de estudiantes politécnicos del Noreste de Londres, llamada Napalm. Todos estos datos ilustran la figura de Bushell, especialmente teniendo en cuenta el perfil que se construirá sobre él (al el que propio Bushell contribuyó), a partir de su rol difusor del street punk a comienzos de los 80.
Precisamente, cuando se involucra en el punk afines de los 70, advierte la proliferación de fanzines como medio de comunicación principal, notando también que las revistas de mayor tirada carecían de una visión “desde adentro” sobre el fenómeno. Cuando The Gonads decae, ingresa a Sounds Magazine, iniciando el camino que lo llevará a ser quien moldee, quien reagrupe los fragmentos de cierta corriente del punk, que será conocida bajo el título de Oi!. Pero aún queda un camino por recorrer hasta llegar a ello.



Fuente: www.the-gonads.co.uk

Menace (Londres, Inglaterra, 1977)

Entre esas bandas que Bob Geldof cuestionaba por su simpleza y supuesta falta de originalidad, estaba Menace, a la cual los punks (Incluido Mark Perry, del fanzine Sniffin' Glue) amaron. Habría que repreguntarse quien estaba descolocado entonces.
La banda en cuestión provenía de una de las barriadas más punks de la Londres de esos días, Islington. Allí dos amigos y compañeros de escuela, Noel Martin y Charlie Casey descubren casi de casualidad, la emergencia de un tipo de música abrasiva, a la que pronto se tildaría de punk y que definiría toda una movida inmersa en un circuito que pronto quedaría chico. Viendo que no había demasiadas reglas para formar parte de aquello, se lanzan a armar su propio grupo, repartiéndose los roles de baterista y bajista, respectivamente, y suman a Steve Tannett en guitarra y al canadiense Morgan Webster como vocalista. En principio se quisieron llamar Stonehenge, pero a riesgo de parecer un grupo de space rock, entendieron que el punk se trató de otra cosa en un principio. Algo que tal vez se estuviese perdiendo con rapidez. Así, en agosto del 76, nace Menace ("Amenaza").




Su surgimiento coincidió con la apertura (o la adaptación) de muchos antros dedicados al naciente público punk, por lo que desde comienzos del crucial 1977 se vieron arriba de los escenarios de lugares como el Roxy Club, el Vortex o el pub Hope & Anchor. En algunas de esas fechas, estrecharon vinculos con un grupo sobre el que hablaremos luego, llamado Sham 69 y que crecía en popularidad, lo cual le abrió alguna que otra puerta. Entre ellas las del novato sello Illegal Records, del estadounidense Miles Copeland, creado para editar el single debut de la banda de su hermano, The Police.
Adaptados perfectamente al clima de estribillos de tablón pegadizos, y letras desafiantes (aunque no siempre de contenido panfletario), respondían a lo que mucha gente buscaba en el punk: diversión, furia, energía. Hablaban como y para un público urbano, callejero, proletario.
A mediados de 1977 consiguen grabar algunod temas con la producción, nada más y nada menos, del galés multi instrumentista Joh Cale (ex Velvet Underground). Él se encontraba bastante establecido en las Islas británicas por entonces, publicando discos y viviendo de cerca el auge del punk. Por lo que se entretuvo aportando lo suyo en algunos simples de dispar repercusión. Los temas grabados allí, recién verían la luz dos años después. Vaya uno a saber por qué, las canciones elegidas para el debur serían otras, que de todos modos serían muy bien recibidas por la gente.
A través de Illegal Records sacan a la calle en agosto de 1977 Screwed up/Insane society. Un disco que podría servir de muestra cuando alguien pregunte: “¿Cómo es el sonido punk 77?”. El mismo fue grabado en los Pathway Studios de Londres, donde una semana después recalarían sus amigos de Sham 69.
La banda siguió su camino durante el 78, pero como indicaba la regla implícita del punk rock, las cosas no duran mucho.


Fuente:
www.punk77.co.uk
punkandoi.free.fr
www.fueraenlascalles.blogspot.com.a