jueves, 20 de octubre de 2016

Vertical Slit (Columbus, Ohio, 1977)

El advenimiento de la atmosfera punk al Estado de Ohio, sirvió como elemento liberador de un montón de fuerzas creativas mantenidas hasta entonces en el circuito muy subterráneo, cuando no en el anonimato. Estas primeras expresiones liberadas, muchas veces no respondían necesariamente a los parámetros de lo que hoy –o incluso entonces- implicaba el punk rock. A veces anclados en la experimentación progresiva pero con mentalidad futura, aunque con la transgresión punk, surgieron personajes muy necesarios para enriquecer aquella escena en formación, tal el caso de Jim Shepard.
Desde 1974 se sabe que Jim venía probando romper esquemas, añadiendo uan mezcla de instrumentos a priori incompatibles junto a fraseos poéticos, que hacían de su noise casero una obra pre punk.
Llegado 1977, se encontraba al frente de un proyecto llamado Vertical Slit, el cual produjo ese año un disco que con las décadas se ha convertido en un elemento clave para entender la transición vivida en aquellos años. Presentando elementos de los pioneros transgresores sonoros de la primera parte de la década, el disco Slit and Pre-Slit se volvería una referencia para saber que pasaba no solo en Columbus, sino en EE.UU., más allá del rock and roll desprolijo cada vez más convencional. Destapó un mundo que estrecharía lazos invisibles (e incluso desconocidos para ambas partes) con la naciente escena industrial británica y haría de Columbus una usina creativa singular. Aunque difícil de explicar en sus motivaciones o disparadores, más allá del ya mencionado escenario fabril decadente.
¿Qué tenían de particular esta grabación casi amateur? Para mucho será el simple fetichismo de conseguir alguna de las 100 copias editadas, que hacía que el cono de sobra sobre aquellos ruidos sea más amplio aún.  ¿Qué tenía de punk? Bueno, se sabe que hasta el 77 aquel adjetivo englobaba todo aquello indeseable o incluso difícil de encasillar, lo cual acababa convirtiéndolo en algo interesante. Cuando en ese año la “música punk” empezó trazar ciertos límites (ya sea para pertenecer, ya sea para venderse mejor), aún uno podía toparse con experimentos que venían empujando desde varios años antes y que con aquel vendaval asomaron la cabeza, más no sea en un terreno fangoso y revuelto. Todavía lo inclasificable, incomprensible, podía ser considerado “punk”, como bien lo vieron los Suicide de New York a comienzos de los 70 para sus ruidos fuera de contexto. Precisamente Vertical Slit parecía una broma sin sentido en aquel 77 donde ya se apuntaba a domesticar a la nueva ola.
El punk (así como ocurrió con los Cabaret Voltaire o los Swell Maps en Inglaterra, o con los recientemente reseñados Human Switchboard en EE.UU.) hizo que la obra de Jim Shepard no quede entre las cuatro paredes de su habitación, ático o garage simplemente. A lo sumo, fue como agregar algunos metros cuadrados más a su cuarto.
Hoy puede resultar lógico interesarse por artistas como Bowie, Lou Reed o Brian Eno, incluso si uno los imagina en los 70 siendo respetados y llenando locales. Pero aún en sus años de esplendor, escucharlos y reverenciarlos no era la regla en lugares como Columbus, lo cual Shepard sabía. También uno puede rastrear locuras descolgadas de la psicodelia de fines de los 60 como los siempre mencionados Captain Beefheart o Mother of Invention de Frank Zappa. Así y todo, Shepard sorteó esa encrucijada entre los osados sonidos pasados y los previsibles sonidos nuevos. Y salió algo tan personal, íntimo y ecléctico, como atractivo, renovador y complejo. Aunque lejos, bien lejos de la palabra “éxito”.  Es casi como publicar como libro un diario íntimo, con la certeza de que todas esas visiones del entorno acumuladas durante los primeros 70 debían salir a la luz. Tal vez en ello resida el paso del proto-punk al punk. Así y todo, uno podría desenganchar de aquel marco este singular registro, y tampoco parecería algo descabellado. Con lo cual una vez más se demostraba que la singularidad, más que el ideal de movimiento, es el que marcó a gran parte de las manifestaciones que usaron, queriendo o no, las herramientas expresivas que el advenimiento del punk trajo a finales de los 70.
En el plano estrictamente sonoro, el disco incluye grabaciones hechas a lo largo de tres años, en baños, habitaciones y otros rincones, donde instrumentos ejecutados de manera poco convencional, se mezclaban con cintas manipuladas, sirenas y llamadas telefónicas.  El disco aparecido en mayo del 77, incluyendo un cover de Lou Reed, “The Bed”.



Fuente:
www.fuckinrecordreviews.tumblr.com/post/72935906865/by-tom-carter-request-the-history-of-vertical 
www.shit-fi.com

Peter Laughner (Cleveland, Ohio, 1977 Pt. III)

"Tal vez este nombre no signifique nada para vos. Si es así espero que leas esto de todos modos, porque una de las razones por las que estoy escribiéndolo es que hay tanto de lo que mató a Peter en mí, como lo hay en vos. Esta es una revista creada por los escritores de rock, sobre los músicos de rock, para los aficionados al rock, y Peter fue las tres cosas. Antes de morir el 22 de junio a la edad de veinticuatro años, a causa de una pancreatitis aguda, fundó la legendaria banda de rock subterráneo originales de Cleveland, Ohio, Rocket From the Tombs. Tocaban una afetamínica mezcla de Velvet-Stooges, y Peter lanzaba letras del tipo 'No puedo pensar / Necesito un trago / La vida apesta'. Poco después mutaron en Pere Ubu, a quienes puede escuchárselos (incluyendo los solos de guitarra de Peter) en el primer álbum Max’s Kansas City. Me pareció curioso que cuando fueron entrevistados en un reciente número de la revista, no mencionaron a su fundador, que luego fue  expulsado.
(…)
Ahora que está muerto, y espero que no tomen esto como mero sentimentalismo u otra perorata contra las drogas. Me gustaría simplemente tratar de preservar algo del significado de la vida y de la muerte de Peter para aquellos que están dentro como afuera de la escena en la que se inmoló sólo para emular. En especial me gustaría dirigirme a cierto boludo de Cleveland que se rió cuando fui al CBGB la noche de la muerte de Peter y hablé a todos acerca de ella. Porque la muerte de este muchacho no tenía ningún sentido, no se trataba sólo de un tonto que tomó demasiadas drogas y entonces ¿Qué importa? Si total iba a ocurrir de todos modos. Peter Laughner tenía sus dolores privados y sus compulsiones, pero, al menos en parte, murió debido a que quería ser Lou Reed. Sin duda no era culpa de Lou; Era responsabilidad del propio Peter. A pesar de que fue una víctima de su tiempo, el se llevaba todo puesto. En algún sentido, Peter me recordaba a un personaje de una vieja historia de Terry Southern, You're Too Hip, Baby. Se trataba de un hombre de la escena bohemia en París, alrededor de 1960, que seguía a los músicos de jazz, poetas y aficionados a todos lados, tomando las drogas que tenía que tomar, haciendo y diciendo las cosas correctas. Con el tiempo llegó a encajar de una manera tan perfecta, que otro hipster lo encaró diciéndole: 'Sos demasiado moderno nene. Ya no puedo llevarte más'. Y algo de eso me pasó con Peter y con casi todos los que conozco. Puesto que hoy cruzaría la calle para escupir a Lou Reed, no por Peter, sino porque la muerte de Peter significó el fin de una era para mí, la era de los más intensos cultos al nihilismo y el cuelgue en todas sus formas comercializables. (Y tal vez sea sólo una señal más de que los conceptos gemelos de nihilismo y antihéroe ya cansaban. Lo que comenzó El Salvaje y James 'nadie me entiende' Dean, seguido por el vehemente aumento de negativismo a través de los Stones, Velvet e Iggy hasta culminar con la jerga artificial de grupos como Suicide que si bien eran opresivos y ofensivos, eran tan aburridos que te llevaban a pensar que tal vez sea hora de empezar a pensar en términos de héroes de nuevo, de amor en lugar de odio, de energía en lugar de violencia , de fuerza en lugar de crueldad, de  acción en lugar de reacción.) Pero sospecho que es también el comienzo de una era en que la 'new wave' puede presumir ser la primera víctima, y dada la predilección de esta escena por las drogas y una capacidad destructiva en general, podés apostar que habrá muchos más. Parece demasiado cursi decir que es preferible aferrarse más a la vida y buscar energías positivas. Recuerdo estar sentados en el living de la casa de mi madre con uno de mis viejos compañeros de vicios en 1971, diciéndole que iba a tratar de dejar las drogas (por supuesto no lo hice) y vacilé una explicación: "Bueno... es solo... que quiero dedicarme un poco a mi vida...". Me dio vergüenza. Se rió durante quince minutos. Tres meses más tarde él estaba muerto. Pero si Peter Laughner murió en parte por mis pecados te digo ahora que nunca voy a tomar anfetaminas de nuevo (De todos modos me hacen escribir basura) y si querés suicidarte, podés hacerlo también, pero mantenete alejado de mí, porque es demasiado triste, para lo cual, además, no tengo tiempo. Tal vez el mejor epitafio que podía ofrecer Peter viene de la conclusión de su propia valoración de Coney Island Baby: 'Sentado acá, tal vez sobrio e incluso lúcido, en uno de esos días de invierno que hacen que te des cuenta que un nuevo año está a la vuelta de la esquina y tenés muy poco para mostrar al respecto, pero si no va a hacer nada en este planeta, es mejor juntarlo con las dos manos y hacerlo vos mismo'.  (…)

Lester Bangs - New York Rocker. Septiembre-octubre 1977
Fragmento de su artículo sobre la muerte de su amigo Peter Laughner.


Peter Laughner (Cleveland, Ohio, 1977 Pt. II)

"Laughner, recién salido de la adolescencia, era ya un veterano de la escena musical local, habiendo tocado en varios grupos que eran bien recibidos en el área. Cómo escritor de la revista Creem, Laughner frecuentaba la escena punk arty de New York y así comenzó a importar variadas e ideas y materiales punk al área de Cleveland. Se ha dicho que, junto a New York y Detroit, Cleveland tuvo un amplio e influyente movimiento underground en el país por entonces. 'Siempre Peter volvía de New York', remarca Ellis (Jim, CLE Magazine), 'Él me iluminó respecto de lo que allá estaba pasando, los conciertos que vio, y traía siempre esos fanzines dedicados a la escena de New York. Fue ahí donde entendí que Cleveland debía tener la propia. La propia escena lo exigía.'
(…) Ellis y Mollica sintieron que debían escribir sobre aquello.
Mientras aunaban sus pensamientos e ideas para sus publicaciones, ambos emprendedores  no esperaban escribir un obituario en el debut. Pero el 22 de junio de 1977, Peter Laughner murió de una pancreatitis aguda a la edad de 24 años. El número 1 de CLE rindió un homenaje a su amigo."


Rock and Roll and the Cleveland Connection – Deanna R. Adams

“'Peter fue un soñador que soñó por el resto', dijo su padre Luke Laughner, desde su casa de Sarasota, Florida. 'Él podía decirle a la gente «vos sos tan bueno como cualquiera. Ahora andá y hacelo»'. (…)
Luego de fundar en 1975 Pere Ubu, junto al cantante David Thomas, Laughner lideró la banda en acción. En cuestión de meses, Ubu publicó dos singles, '30 Seconds Over Tokyo' y 'Final Solution', a través del propio sello de la banda. Una amalgama de cerebro y músculo, fueron los pequeños discos que cambiaron la cabeza del mundo del punk.'Por entonces, las bandas no soñaban con sacar sus propios discos', dijo el baterista Scott Krauss. 'Nosotros los hicimos y fue gracias a los contactos de Peter que comenzamos a tocar en New York.'
La única cosa más rápida que el ascenso de Pere Ubu fue la caída de Laughner. 'El adoraba a Lou Reed', contaba su amiga Anastasia Pantsios. 'Esto significaba consumir las mismas drogas que Lou consumía. Una mañana me llamó a las 7 sólo para decirme que se había inyectado heroína por primera vez'.  Al cabo de pocos meses, Laughner se volvió tan errático que fue expulsado de Pere Ubu. 'Había perdido completamente su cordura, agitando su revólver para todos lados como un demente.' Decía Krauss. 'No aguantábamos más'.
En un corto periodo, Laughner se la pasaba entrando y saliendo de los hospitales, debido a sus problemas de hígado. Pero no se rendía. Incluso después que se le dijo que dejara de beber o moriría, se dirijió al bar
The Pirate’s Cove. Bebió hasta perder el conocimiento, según Pantsios. Laughner también tocaba, pero no pudo formar una banda, contaba el guitarrista Rick Kalister, quien tocó con Laughner en el Eagle Street Saloon en mayo de 1977. 'Siempre se tiraba en el escenario, gritaba
«‘I can’t get no satisfaction»', recuerda Kalister. Esto fue en el último show de Laughner. El 21 de junio de ese año, en la casa de sus padres grabó una cinta con canciones originales y versiones de Robert Johnson, Richard Thompson y Lou Reed. Al día siguiente murió en su cama a causa de una pancreatitis aguda.
Por años, la muerte de Laughner recibió más atención que su música. Ésta fue inmortalizada en varias historias y libros, incluía la famosa elegía del legendario escritor de rock Lester Bangs que celebraba su vida, pero también crónicas que relataban su espiral descendente. 'Se trataba de un muchacho que romantizaba a los héroes trágicos, y al hacerlo se convirtió él en una figura trágica', decía el crítico del
New Yorker Dave Sprague. 'Él no se dio cuenta que Lou Reed exageraba su adicción a las drogas para crear una imagen'. Esto decía Jimy Zero que fue lo que mató a Lughner. 'Era tan talentoso', agrega, añadiendo que también desperdició su talento. 'Si tan solo Peter hubiese podido contenerse a sí mismo, hubiese podido alcanzar la grandeza.'


John Petkovic - músico y periodista de The Cleveland Plain Dealer, periódico de Clevland.


Peter Laughner (Cleveland, Ohio, 1977 Pt. I)

"En los 70 Laughner fundó dos de las más importantes bandas de Cleveland, los pioneros punks Rokcets From The Tombs y Pere Ubu. Co escribió  "Sonic Reducer," "Final Solution" y "Ain't It Fun", canciones versionadas por todos. Desde Pearl Jam a Guns & Roses.
Durante 1976, Laughner fue casi un neoyorquino a tiempo completo. Solía volar a Manhattan para empaparse de la naciente escena punk y pasar el rato con sus íconos: Patti Smith, Richard Hell y Tom Verlaine de Television.
'Él audicionó para Television' dijo el guitarrista de Dead Boys, Jimmy Zero. 'La cuestión es que consiguió estar en un concierto, pero tenía miedo de mudarse a New York. En el fondo, Peter era un chico cómodo que no quería dejar su barrio'.
Aún así, Laughner trajo una parte de New York a Cleveland. Él convenció a Television y a la seminal banda punk The Heratbreakers de realizar allí sus rimeros gigs fuera de la ciudad. Mucho más importante, inspiró la grandeza de varios músicos de Cleveland."

John Petkovic - músico y periodista de The Cleveland Plain Dealer, periódico de Clevland.

“Musicalmente, Laughner tenía una amplia variedad de influencias. Su colección de discos incluía artistas de pop/jazz como el oriundo de Cleveland Albert Ayler y bluseros como Willy Dixon, Robert Johnson y Leadbelly, junto a oscuros sonidos de los pioneros underground de los 60 Captain Beefheart y Velvet Underground. El primer editor de la revista Scene, Jim Girard, recuerda:
‘Laughner tenía grandes gustos musicales. Él realmente entendía de buena música. Le gustaban Dylan, Lou Reed  y, por supuesto, estaba muy interesado en The Stooges, MC5, y toda la escena de  Detroit. Pero también le gustaba Merle Haggard y los Flying Burrito Brothers, cuando esto ya era algo fuera de onda para que te guste (…) La gente solía decirme «¡Oh! Peter Laughner, él es genial». Pero cuando finalmente lo conocí él todavía tenía acné y no era el estereotipo de apuesto con el que esperaba encontrarme. Recuerdo haber pensado «¿Éste es el pibe que todos piensan que es genial». Pero una vez que los conocí mejor, lo comprendí. Peter tenía un gran carisma. Musicalmente, el tenía un perfil muy arty para mí. O sea, Cuando a mí me gustaba The Who, el ya estaba metido con la Velvet.’
The Velvet Undergound, quienes tocaban bastante a menudo en
La Cave a fines de los 60, tuvieron una gran influencia sobre Laughner. Él y el guitarrista de The Mirrors, Jamie Klimek, arreglaron para charlar un par de veces con Lou Reed detrás de escena. (…) Girard recalca ‘Peter y Lou compartieron un montón de fiestas cuando él estaba en la ciudad. Recuerdo que Peter solía volar con Lou de Buffalo a Columbus y a dónde sea que toque.'
Otra fuerte influencia fue el renombrado escritor de la revista
Creem, Lester Bangs. Laughner comenzó a familiarizarse con él luego de escribirle una carta al editor de la publicación con base en Detroit. Según como contara el propio Bangs, ambos tuvieron una inestable relación (alimentada por sus hábitos por el alcohol y las drogas). (…)
La primera banda de Laughner, Mr. Charlie, se formó en 1968 y consistía en algunos compañeros del
Bay High School. (…) Los compañeros de banda de Mr. Charlie se dispersaron tas la graduación de 1970. Laughner, en busca de una más amplia y receptiva audiencia, se fue a San Francisco para perseguir sus intereses folk. Retornó a Cleveland un año después y comenzó una seria aventura con la música. Tuvo algunos comienzos en falso, de todas maneras.
Primero se unió a la altamente respetada banda de blues rock de Cleveland, Mr. Stress (…) Luego de ser echado de Mr. Stress, Laughner continuó tocando música, brevemente formó Blue Drivers con otro miembro de Stress, el tecladista Mike Sanders. ‘Tocamos juntos por un tiempo corto, en su mayoría en el Brick Cottages', recuerda Sanders. ‘Después que la banda se separó quería seguir tocando con Peter. El me dijo, básicamente, que yo era muy conservador y no era lo suficientemente agresivo. Pero nos volvimos amigos. Él era inteligente, lúcido, muy imaginativo, y tenía visión para reconocer tendencias. Era básicamente un alma inquieta.’
Entre bandas, Laughner tocó en solitarios en lugares del circuito folk, tales como el Graps of Wrath (…) mientras durante el día trabajaba en una tienda de discos. Hacia fines de 1972 formó Cinderella Backstreet, que incluía al bajista Albert Dennis (…) Para agosto de 1973, Cinderella Backstreet ya era historia. Entristecido con el fin de ésta banda, Laughner inmediatamente formó su banda hermana, Cinderella’s Revenge.
Mientras tanto, Laughner encontró su propia trascendencia a través de otra salida creativa: el periodismo. Comenzó enviando artículos a dos publicaciones locales de corta existencia:
Exit y el panfleto underground de Akron, Zeppelin.  (…) También tenía artículos publicados en el Cleveland Plain Dealer antes de convertirse en un regular contribuidor de Creem, donde empezó a ser reconocido como un respetado escritor. Fue esta asociación la que generó su amistad con Bangs.
Entre los años 1974 y 1977, Laughner viajó regularmente a Detroit para ver a Bangs. Ambos solían salir de gira por los bares del Bowery de New York. A través de estos viajes, Laughner llevó la naciente escena punk consigo a Cleveland, como una forma de estética, discos y, especialmente, actitud. Por aquel entonces trabajaba en la tienda de discos de Cleveland
Hideo’s Discodrome, la cual se había convertido en el centro de la escena underground.
En uno de sus viajes a New York, Laughner consiguió a Televisión para tocar en el prestigioso
Picadilly Penthouse. El show tuvo lugar en julio de 1975, y con su banda local Rocket From The Tombs abriendo para Television , ese evento veraniego marcaría oficialmente una nueva era en la historia del rock de Cleveland. La era punk.
Habiendo tocado en el
Viking Saloon por años, Laughner había estrechado vínculos con el portero Crocus Behemot (nacido como David Thomas), quien también era columnista y crítico musical para Scene. En el verano del 74, Laughner aún hacía sus shows solistas en el Grapes of Wrath, lugar en el que presenció la actuación debut de los Rocket de Thomas. Hacia septiembre, Laughner se había sumado a ellos. (…) Pero cuando el verano llegaba a su fin, los gustos musicales de los miembros de la banda eran divergentes. Ambos bandos se quebraron, con O’Connor y Madansky (Cheetah Chrome y Johnny Blitz ahora) formando un grupo completamente punk, primero llamado Frankenstein, luego the Dead Boys, y Thomas y Laughner armando juntos otro de tipo art/punk llamado Pere Ubu."

 Rock and Roll and the Cleveland Connection, de Deanna R. Adams



The Pagans (Cleveland, Ohio, 1977)

Formados por los hermanos Mike (guitarra) y Brian Hudson (batería), más Tim Allee (bajo), The Pagans fueron otra banda “diferente”. La primera alineación incluía al guitarrista Denny Carleton, quien dijo acerca la formación del grupo:
“Soliamos juntarnos a zapar en lugares como Fottenbottens, en el centro de Willoughby. Mi familia conocía a los Hudosn desde hacía muchos años y solíamos juntarnos con Mike y Brian a tocar. Brian (Ya fallecido) era un chico de catorce años realmente simpático que tocaba la batería, y Mike se sumaba y cantaba. Cuando empezaron a escuchar acerca de las bandas punks, me dijo que quería formar una.
La gente pensaba que era raro que yo estuviera en la banda, porque yo era cristiano y básicamente era conocido por tener una orientación musical más pop, de bandas como the Choirs o Lost Souls. Pero yo era músico, y pensé que el concepto de The Pagans era realmente interesante. Y ahora me gusta mucho su música. Me gustaban los Ramones y, a veces, The Pagans tenía mucho de los Ramones. Ellos tocaban sus canciones muy rápido, haciendo 'Little Black Egg' y 'Secret Agent Man', cada una a 100 km por hora.
Y como Mike era un buen compositor, The Pagans tuvo muy buen material.”
“Denny fue el que nos enseño todos esos viejos covers que hacía con sus bandas anteriores”, añade Mike Hudson. “Y Allee era el otro músico del grupo. He podía afinar todas nuestras guitarras antes de que subamos al escenario”.
Con influencias como la Velvet Underground, Iggy and The Stooges y the Rolling Stones, el cuarteto comenzó creando su propio sonido a partir de un material escrito de manera grupal. Hudson, por entonces periodista del Euclid Newa Journal (Ahora Euclid Sun Journal), era muy conciente de la emergencia de la escena punk/new wave. El periódico estaba ubicado en frente del club local Looking Glass (Después Insanity, Sensations), y Hudson solía escribir desfavorables reseñas sobre las bandas de covers que tocaban ahí. “El dueño finalmente me preguntó que bandas podía contratar”, Hudson recuerda. “Le hable sobre Pere Ubu, Devo, Rubber City Rollersm Wild Giraffes y los Dead Boys. Terminó convirtiéndose en uno de los pocos clubes en llevar ese tipo de bandas ” (…).
El principal impulsor de ese tipo de grupos fue, sin embargo, un hombre cuya tienda de discos se había transformado en la casa de rebeldes e inconformes, pero con habilidades musicales (...) ellos encontraron un amigo en Johnny Dromette. El dueño de Hideou’s Discodrome abrió sus puertas y bolsillos para proveer un lugar a sus jóvenes clientes y satisfacer sus extravagantes gustos musicales. Pere Ubu y Devo fueron los primeros en tocar en el loft de la disquería. Además, él fundó su propio sello discográfico, Drome Records, a través del cual se publicaron discos de bandas alternativas.
“Nuestro primer single ‘Six and Change’ salió por el sello de los Wild Giraffes, Neck Records, en 1978” afirma Hudson. "Johnny los compró en otras tiendas como Record Revolution y Record Rendezvous. Y se convirtió en nuestro manager.”
Dromette estuvo detrás de los Discodrome Concerts en el viejo WHK Auditorium, el cual cobró notoriedad por los disturbios. “Aquello era genial, pero el último Discodrome concert, en el cual nosotros tocamos, fue aterrador”, dice Hudson. “El publico lanzó un montón de botellas de cerveza, no podías mover ante la posibilidad de resbalar y caer, lo cual me ocurrió. Y a cuasa de un vidrio roto terminé cubierto de sangre. Seguimos tocando  hasta que uno de los roadies de los Styrenes , que temía que nos electrocutemos todos, desenchufó los equipos. Lo cual, por supuesto, no hizo más que enardecer más a la gente. Apenas pudimos salir de ahí.” Dromette fue prohibido para organizar eventos en ese lugar.
Otra de las memorables fechas fue abriendo para los Dead Boys en agosto del 77 en el Looking Glass. Hudson remarca “la gente nos veía como muy innovadores. Hasta que llegaron los Dead Boys y de repente pasamos a ser como The Archies (banda ficticia de bubblegum pop). Las cosas se pusieron ásperas durante su set. La gente empezó a tirar botellas y cubrieron el bar de vidrios rotos. El dueño del lugar cortó la electricidad. Entonces el manager de los Dead Boys, desenfundó una pistola y nos escoltó hasta afuera. Fue el final del recital”.
Durante ese tiempo cuando las radios locales ignoraban literalmente la música punk/new wave (WMMS generó rechazo por rehusarse a pasar canciones de cualquier cosa relacionada a la música de estilo punk) una pintada de guerra llegó con el entusiasmo punk, pintando sobre los carteles publicitarios de la WMMS, “Soy un de los desastres de la WMMS”. Estas acciones, sin embargo, no ayudaron a lograr lo que los jóvenes querían.

Mike Hudson consideraba:
“Bueno, cuando empezamos, vimos que otras personas estaban haciendo cosas en una línea similar a la nuestra, por lo que recaímo en aquella escena. Tocábamos en bares para motociclistas y cosas por el estilo. Coincidíamos con los Dead Boys, Pere Ubu, en el 77 se trataba de las mismas cincuenta personas en cada show, y eso fue todo. Las alineaciones eran eclécticas. No  había nada formal.”

Fuentes:
Rock and Roll and the Cleveland Connection, de Deanna R. Adams
https://noisey.vice.com/en_us/article/the-pagans-interview